lunes, 23 de mayo de 2022

Tomo 2. CARTA XI. Ángel Custodio, sangre de Cristo

CARTA XI. 

Fiestas de la santa iglesia de Valencia al Ángel Custodio y a la sangre de Cristo. Misas del día de la conmemoración de los fieles difuntos. Origen de su multiplicación en esta diócesis.

Mi querido hermano: Muchas de las instituciones y ceremonias antiguas peculiares de esta iglesia se han abolido de todo punto: otras se han conservado hasta nuestros días, o porque nada contienen opuesto al espíritu de la devoción, o porque su misma antigüedad las ha hecho mirar con un cierto respeto. De algunas de ellas voy a hablar en esta carta. 
El domingo después de la octava de los apóstoles S. Pedro y S. Pablo celebra esta iglesia (1) fiesta al santo Ángel Custodio de la ciudad y reino de Valencia. Consérvanse en ella algunas reliquias de las antiguas piadosas 
representaciones. Porque cuando el magistrado pasa a la catedral a la hora de la misa mayor, le preceden diez y ocho niños huérfanos de la casa de S. Vicente Ferrer con pequeños estandartes, vestidos de ángeles, que hacen corte a otro de más edad, que representa al tutelar de esta ciudad y reino. Van también en esta comitiva cuatro personajes, representando a los evangelistas: otro con un escudo o pavés grande, y en él pintadas las armas de la ciudad, y un pez de plata colgado de la cintura, significando a Tobías el mozo, sobre cuya cabeza el ángel tutelar pone su mano en señal de protección. Se busca de estatura mayor que los otros, y aun se procura calzándole chapines. Al ángel que este representa cantan los niños los loores siguientes. 
Angel Custodi de Deu infinit, 
Guardau la ciutat de dia y de nit 
Pera que no entre lo mal esperit. 
Esto es: 
Ángel Custodio de Dios infinito, 
Guardad la ciudad de día y de noche 
Para que no entre el mal espíritu. 
Con esta comitiva pasa a la catedral el magistrado, y entrando en ella, se incorpora con la procesión del clero, que se hace antes de la misa mayor, a la cual asisten en lugar distinguido del coro, y concluida vuelven a la casa 
del ayuntamiento. El origen de esta ceremonia es del año 1446, como consta por el consejo de los Jurados, cuya copia envío, y donde se describe muy por 
menor el orden, número, color y forma de los vestidos de estos personajes (a: V. el apéndice n. I.). Parece que la fiesta se hacía antes del siglo XV, con ocasión de algunas epidemias; mas no se había señalado como obligación anual hasta el dicho año. Tiene esta fiesta rezo propio, distinto del que se decía antiguamente, compuesto el año 1411, el cual se halla en los breviarios MSS. de esta iglesia, escritos por ese tiempo, y aun en el de 1544.
También es notable en esta iglesia la fiesta de la sangre de Cristo, que se celebra fer. IV post oct. apostolor. Petri, et Pauli. Comenzó por Mislata, lugar vecino a esta ciudad, a principios del siglo XVI, con ocasión de unas voces, 
que dicen oyó un labrador ese día al tiempo de emprender su labor, con las cuales se le mandaba no trabajar por ser día colendo. Tengo remitida la relación extensa de todo, que hizo el docto maestro de ceremonias de esta iglesia don Teodosio Herrera y Bonilla (a: V. el apéndice n. II.), bien conocido por sus escritos litúrgicos, de quien es también la consueta que hoy día rige en esta iglesia. Inmediatamente compuso un oficio el v. fr. Juan Micó, dominico, de que comenzaron a usar los religiosos de dicha orden en este reino. El clero secular rezaba otro, que he visto y copiado del breviario MS. de la catedral, compuesto año 1544, hasta que el beato Juan de Ribera mandó en el año 1589 que rezasen todos el del ven. Micó (b). 
(b) Ximeno en su Bibliot. Valent. atribuye los himnos del actual oficio de la sangre al pavordre de esta iglesia D. Jayme Ferruz. Pero mientras no se aleguen pruebas de ello, debemos creer que son también del ven. Micó: supuesto que él pidió y obtuvo la aprobación de todo el oficio, y de los himnos también, como obra suya, al vicario general de mi orden fr. Francisco Romeo en el año 1545; y que el clero secular comenzó luego a usar de otro rezo con himnos enteramente distintos, en lugar de los cuales parecía regular que adoptasen los compuestos por una persona secular tan docta y acreditada, como lo era dicho pavordre. Yo creo que los himnos que este compuso son los del oficio suprimido por el beato Ribera. 

La fiesta se halla solamente instituida por Paulo III año 1543. De estos tiempos es la famosa cofradía de la sangre, establecida en la parroquia de S. Miguel. Mucho más digna de atención es (2) la costumbre que tuvo principio en esta iglesia de decir tres misas cada sacerdote el día de ánimas: cuyo origen he buscado con gran diligencia; pero sin fruto. Los documentos de que hablaré luego sólo dicen que es una costumbre inmemorial. Yo creo que es posterior al siglo XIV, porque escribiendo hacia la mitad de él fr. Guillermo Anglés, lector de teología de esta catedral, su tratado de expositione missae, que he visto MS. en su archivo, y estableciendo en él rúbricas generales, y mencionando los días y casos en que se pueden celebrar muchas misas, nada dice sobre estas tres del día de ánimas. También es probable que no se debió la introducción de esta costumbre a la silla apostólica.
En lo que parece no caber duda es en que los religiosos de santo Domingo fueron los primeros que repitieron dicho día las misas en este reino de Valencia, cuya práctica aprobada por Julio III, pasó después al clero secular. 
Felipe IV consultó a varios obispos de la corona de Aragón, para que dijesen la costumbre de sus diócesis en este particular, y si atendido su origen sería menester recurrir a la santa sede para introducirla en los reinos de Castilla. He hallado la respuesta del obispo de Vique D. fr. Francisco Crespí de Valldaura, fecha en 18 de Abril de 1658. Por ella se ve que en su tiempo era peculiar de Valencia este rito; y que en Vique pedían algunos licencia para decir dos misas al obispo, la que se concedía fácilmente: por donde concluye que bastaba la licencia de los ordinarios para ello. Incluyo copia de esta carta, cuya lectura te informará de lo dicho, y otras cosas mucho mejor que mis extractos (a: Se publicará en el apéndice núm. III.). También me había propuesto enviarte otra copia del parecer que sobre esta memoria escribió el dominicano fr. Nicolás Figueres por el mismo tiempo, y se conserva original en la biblioteca de este mi convento. Pero es muy largo, y de erudición harto común. Sólo hallo en él una noticia digna de memoria, y es que en el día de la conmemoración de los difuntos, aun a principios del siglo XVII, acostumbraban los fieles en la villa de Sueca, patria del autor, y otras partes de este reino, llevar a la iglesia unas espuertas o canastos de pan para repartir entre los ministros del altar y los pobres; y por esta costumbre se llamaba este día en lengua vulgar dia de partir lo pá (a). Acaso será este el origen de la limosna que suele darse ahora a los sacerdotes, que en ese día andan por las iglesias y cementerios diciendo responsos. 
A Dios y basta por hoy y por este año. Veremos qué dará de sí el primer correo de año nuevo, que te deseo muy feliz. Valencia 30 de Diciembre de 1802. 

(a) Estándose imprimiendo esto me avisa mi hermano que en el archivo de la santa iglesia de Segorbe en los libros de cuentas de fábrica del siglo XV se halla el mote siguiente: diluns 2 de Nohembre, dia de partir lo pá, pagui &c. Esto es: Lunes a 2 de Noviembre, día de partir el pan, pague (pagué : paguí en valenciano) &c. También me advierte que acaso tendrá conexión con el origen de este dictado una de las constituciones inmemoriales de aquella iglesia, esto es, de fines del siglo XII, en que permitiéndose al sacristán que reparta entre los ministros las ofertas de vino, candelas &c., no precisamente cada día, sino cuando se recogiere una decente porción; sin embargo se le manda expresamente que el pan y vino que ofrezcan los fieles en la conmemoración de los difuntos, lo reparta en el mismo día, sin dejarlo para el siguiente. 

NOTAS Y OBSERVACIONES. 

(1) Fiesta al santo Ángel Custodio de la ciudad y reino de Valencia. Por ventura es esta una de las memorias más antiguas de la fiesta particular del Ángel Custodio, cuya institución suele atribuirse a Paulo V por las instancias de Fernando de Austria que después fue emperador (Tomassin. de la celebrat. des fest. lib. II. cap. 22. n. 11 - o 2 -), y su extensión por toda la iglesia a Clemente X, como consta de su decreto de 13 de Septiembre de 1670. Aún es más singular esta fiesta del Ángel tutelar de una ciudad o provincia, de lo cual sólo alega Benedicto XIV el ejemplo de la iglesia de Portugal, que por concesión de Sixto V, en Febrero de 1590, reza el oficio del Ángel Custodio de aquel reino, examinado por el cardenal Baronio, como consta del decreto de la sagrada congregación de 1604. No quiero decir que desconociese la antigüedad eclesiástica el culto de los santos ángeles, y mucho menos su invocación. Desde los primeros siglos han sido venerados los ángeles como intercesores y defensores nuestros: a lo cual aluden las expresiones de san Hilario (in ps. CXXIX.): intercessione horum… indiget... 
infirmitas nostra; y las de S. Ambrosio: si custodiunt, vestris custodiunt orationibus advocati (orat. in Aux. de Basil. trad.), y las preces que les dirige la iglesia en la liturgia y en las letanías mayores. Mas así como la iglesia haciendo en un verdadero sentido por todo el discurso del año una fiesta general a la SS. Trinidad, al SS. Sacramento y a todos los santos, no estableció fiestas particulares con estos títulos hasta después de mucho tiempo, y en distintas épocas: del mismo modo, aunque desde su origen hacia fiesta en cierto modo a los santos Ángeles, cuyo culto incorporó en las liturgias y preces públicas; no les instituyó fiestas particulares hasta pasados muchos siglos. Estas fiestas a los Ángeles Custodios de las ciudades y reinos se fundan en la doctrina común de los teólogos, que no sólo cada uno de los hombres, sino los pueblos también y provincias tienen ángeles destinados por Dios para su custodia. A las razones de Calmet contra esta sentencia, respondió Benedicto XIV en su obra de la canonización de los santos (lib. IV. p. II. cap. 29. in fine. V. Franc. Albertini lib. de Ang. Custode cap. II). En estas fiestas de alguna ciudad o reino se nombra el Ángel Custodio en número singular, a diferencia de la fiesta de los Ángeles Custodios que celebra toda la iglesia, en la cual teniéndose presente, como observa Guyet, que muerto cada uno de los hombres, cesa en su oficio el ángel destinado para su guarda, mandó Urbano VIII que en vez de las palabras angeli custodis, se dijese: angelorum custodum, y en la octava bendición de maitines: quorum festum colimus; para que se entienda, dice Benedicto XIV, que no es esta fiesta del Ángel Custodio de un solo hombre, sino de los de 
todos (loc. laud. n. 6), 

(2) La costumbre de decir tres misas cada sacerdote el día de ánimas. 
La costumbre establecida ya en España desde el siglo VII de decir los sacerdotes muchas misas en un mismo día, de la cual hace memoria el XII concilio toledano, celebrado el año 681 (cap V.), no parece haberse ligado a ciertos días, hasta que se adoptó la limitación de la iglesia Romana, que, como dice el cardenal Bona, permitía celebrar a un mismo sacerdote en algunas vigilias o solemnidades dos o tres misas, y a veces más, según el número de las fiestas que concurrían en un día, o los sitios de un mismo pueblo donde había reliquias de algún santo, o los diversos templos donde se celebraba su memoria, o si sobrevenía alguna necesidad o causa extraordinaria que obligase a decir alguna misa votiva o de difuntos. Establecida después por justas causas la práctica general de no celebrar cada sacerdote diariamente sino una sola misa, todavía quiso la iglesia, además de los casos de necesidad en que da licencia para que se digan dos o más, extender este privilegio al día de la natividad del Señor, como consta del III concilio tarraconense, celebrado el año 1242, conservando en él el rito de las tres misas, introducido en Roma antes de san Gregorio M., y en algunas iglesias de España en los tiempos de S. Ildefonso, y extendido después por casi todo el occidente, desde que Carlo Magno adoptó el oficio romano en todo su reino (V. Bocquillot trait. hist. de la liturg. l. II c. 4 p. 340. seq.) En medio de esta práctica general pudo muy bien conservarse en Valencia por consentimiento de la silla apostólica el rito tan antiguo en ella de celebrar las tres misas en el día de la conmemoración de los fieles difuntos, que se ha extendido después por especial privilegio a todas nuestras diócesis.

ÍNDICE DE LAS COSAS MAS NOTABLES. TOMO 1.

ÍNDICE DE LAS COSAS MAS NOTABLES. 

(Las páginas no coinciden con este formato. Son las del PDF escaneado.)


Abad Joaquín. Si tuvo espíritu profético, pág. 242. 

Observaciones sobre sus escritos, 241, 242. 

D. Acisclo de Moya, arzobispo de Valencia, 54. 

Adam de S. Víctor. Compuso muchas prosas para la liturgia, 103. 

Adultos. No deben ser admitidos al bautismo sin ser catequizados, 193. 

Agua bendita. Su antigüedad en la Iglesia católica, 12. Varios usos de ella, 12 y sig. Origen de su bendición, 13. Festividades en que no se rociaba con ella el pueblo, 138, 145. 

C. Aguirre. Enmendado, 40, 48, 70, 71, 76. 

Alleluia. Por qué tiempos la omitía en la misa la Iglesia de España, 99. Su canto dio origen a la secuencia o prosa, ibid. 

D. Alonso de Aragón, arzobispo de Valencia, 52. 

D. Alonso de Borja, obispo de Valencia, 51, Fue electo papa con el nombre de Calixto III, ibid. 

D. Ambrosio Ignacio de Spínola, arzobispo de Valencia, 56.

D. fr. Andrés Albalat, obispo de Valencia, 48. Celebró varios sínodos, ibid. y 70. 

D. Andrés Mayoral, arzobispo de Valencia, 57. Fundó la biblioteca arzobispal, ibid. 

D. Andrés de Orbe, arzobispo de Valencia, 57. Sus preces a Benedicto XIII sobre la fiesta del SS. Christo de S. Salvador, 246.

D. Antonio Despuix, (Despuig) arzobispo de Valencia, 58.

D. Antonio Folch de Cardona, arzobispo de Valencia, 57. 

Archivos, cuanto se promueven las buenas letras con la publicación de sus códices, 113.

D. Arnaldo de Peralta, obispo de Valencia, 47, 48, Celebró sínodo, 70. No son suyas las constituciones que le atribuye el Cardenal Aguirre, ibid.

Las santas Basilisa y Anastasia, Su culto en Sétabis, 9, 10. 

Fr. Berenguer de Castelbisbal (Castellbisbal : castillo episcopal), electo primer obispo de Valencia después de su conquista; por qué no llegó a serlo, 61.

Berito. Antigüedad de esta ciudad, su situación, sus alternativas y su actual estado, 120 y sig. Cuándo se erigió en metrópoli, 130. Suceso milagroso de su crucifijo, 130, 131. Cómo se propagó su fiesta, 131. Descripción de esta santa imagen, 120, 121. Dónde se conserva actualmente, 121, 122. 

Beuter, Enmendado, 61.

Biblioteca. La de la metropolitana de Valencia abunda en códices litúrgicos y otros monumentos, 88 y sig. La de la casa arzobispal erigida por el señor Mayoral, 107.

Bleda, Enmendado, 61.

Bulas. Con qué fecha se expiden las de canonización, 245. 


Cabildo. Qué obispos eligió el de Valencia, 49, 50.

Calixto III confiesa haber sido bautizado en la iglesia de Xátiva, 9, 18, 181. Hízole donación de varias reliquias, ibid. Concedió a sus canónigos los hábitos de la de Valencia, 8, 33, 181 y sig. V. don Alonso de Borja.

Campanas. Por qué se tocan a los difuntos, 188. 

Cánones penitenciales. Cuánto han recomendado su estudio los prelados de España, 158. 

Capa de coro. Su origen, 44.

Casulla. La talar redonda hasta qué siglo se usó en la Iglesia, 95. Descripción de la de Calixto III, que se guarda en Valencia, 104. 

Cementerios. Si los había en Valencia en los siglos XV y XVI, 106. Conjeturas sobre su antiguo sitio, 167, 168. Reliquias del de los cofrades de Santiago, ibid. Estado actual de ellos en Valencia, 170. 

Censuras. Moderación con que procedió en ellas santo Tomás de Villanueva, 193. 

D. César de Borja, arzobispo de Valencia, 52.

El Cid. Si dedicó a S. Pedro la iglesia mayor de Valencia, 30, 40 y sig. A quién eligió por su primer obispo, 47 

Clérigos. Deben dar buen ejemplo, 196. Con qué modestia deben vestir, ibid. De qué oficios deben eximirse, ibid. 

Cofradía de Santiago. Erigióse en Valencia en el siglo XIII, 169. Entierro de sus alumnos, 168. 

Colas. Usadas por el clero en la corona de Aragón, no son las prohibidas, 43, 44. Equivalen a la capa de coro, 32. Cuando se dejan sueltas, 34. Antigüedad de esta práctica. 45 y sig. 

Confirmación. Mandada administrar en la catedral de Valencia todos los domingos, 194. 

Consagración del obispo. Ceremonias que observaba en ella la Iglesia de España, 114, 115. 

Constituciones sinodales. Las de Tarragona mandadas observar en Valencia por santo Tomás de Villanueva, 193, 

Corazón de Jesús. Antigüedad de esta devoción en Valencia, 171, 172. Historia de lo ocurrido sobre la institución de esta fiesta, 175, 176. 

Corpus Christi. Colegio fundado en Valencia por el beato Juan de Ribera, 34. Decoro y magnificencia singular con que se celebran en su templo los divinos 

oficios, 35. 

Cristianos. Los antiguos donde se sepultaban, 15, Se aprovechaban de los sarcófagos de los gentiles, 15, 16.

Crucifijo. Si el que se venera en la parroquia de S. Salvador de Valencia es el de Berito, 120 y sig. Si llegó a aquella ciudad por el río Turia, 122 y sig.


Difuntos. Ritos en sus entierros, 183, y sig. 212 y sig. 

Distribuciones cotidianas. A quiénes deben darse a juicio de santo Tomás de Villanueva, 206 y sig. 

Santo Domingo de Guzmán. Origen de su familia, 229. Cuál fue el verdadero nombre de su padre, 112, 223, 229. Si se crió en casa de Gumiel de Izán, 230. Año de su canonización, 224, 244. Traslación de sus reliquias, 226. Conjeturas sobre la cruz que sirve de divisa a su orden, 236, 237. 

D. Domingo Pimentel. Si fue arzobispo de Valencia, 55. 


Era dionisiana. Desde cuándo debe contarse, 231 y sig. 

Era española. Cuántos años precede a Jesucristo 231. Si comenzó en las kalendas de Enero, 234. Hasta cuándo duró en León y Castilla, ibid. 

D. Erardo de la Marca, administrador de la iglesia de Valencia por León X, 53. 

Esclapés. Enmendado, 168, 169. 

Escolano, Enmendado, 61. 

España. Cuándo comenzó a usar el cómputo dionisiano, 232 y sig. Si contaba los años desde las kalendas de Enero, 234.

Españoles. A cuan poca costa pudiéramos perfeccionar los trabajos de los literatos extranjeros en la edición de los PP., 113.

Eulogias, Qué eran, 163, 164, 172 y sig. Vestigios de este rito, ibid.

Evangelio de S. Juan. El decirle en la misa estaba antiguamente al arbitrio del sacerdote, 166, 167.

Extranjeros. Cuan francos han sido en publicar los documentos de sus archivos, 113.

S. Félix M. el diácono de Gerona, patrono de la antigua Sétabis, 2, 12. Conservóse en ella su templo durante la dominación de los moros, ibid. Conjeturas sobre su antigüedad, 3.

D. Fernando de Loaces, arzobispo de Valencia, 55.

Ferrer de Sant Martí, obispo de Valencia, 47. No fue fraile dominico, 61, 62.

Fiesta del Corpus. De qué santos puede rezarse durante su octava, 189.

Fiestas. Las señaladas por santo Tomás de Villanueva en la diócesis de Valencia, 195.

M. Flórez. Enmendado, 60.

D. Francisco Fabián y Fuero, arzobispo de Valencia, 58.

D. Francisco de Navarra, arzobispo de Valencia, 53.


D. Gerónimo, obispo de Valencia, electo por el Cid, 47. Vino de Francia con el arzobispo de Toledo don Bernardo, 59. Historia de su Pontificado, y año y 

lugar de su muerte, 59 y sig. 

S. Gil abad. Su culto en el arzobispado de Valencia, 10. Bendición de hinojo en el día de su fiesta, ibid.

Gil González Dávila. Enmendado por el maestro Risco, 59.

Gloria marial. Qué era, 108. 


Huet. Su opinión sobre el origen de la rima en España, impugnada, 62.

D. Hugo de Fenollet, obispo de Valencia, 50. Reliquia del sínodo que celebró, 72.

D. Hugo de Lupia, obispo de Valencia, 51. Es autor de varias constituciones, ibid. y 73. Celebró sínodo, ibid. 


Imágenes. Qué debemos venerar en ellas, 127. Las controversias sobre su origen no se oponen a su veneración, 126.

Inocencio II, fue sepultado en el sepulcro de Adriano, 16. 

Inscripciones inéditas, halladas en Sétabis y sus cercanías, 6 y sig.

D. fr. Isidoro de Aliaga, arzobispo de Valencia, 55. Celebró sínodo, 82.


D. Jayme de Aragón, obispo de Valencia, 50.

D. Jasperto de Botonach, obispo de Valencia, 48. Celebró sínodo, 71. Hizo varias constituciones, ibid. Inscripción de su sepulcro, 48, 49.

D. Jayme I de Aragón, conquistó a Valencia, 27. Bienes que hizo a aquella ciudad, 28. Si dedicó su iglesia a la Asunción de nuestra Señora, 29, 30. Edición de sus privilegios y constituciones, 40.

D. fr. Joaquín Company, arzobispo de Valencia, 58.

D. Jorge de Austria, arzobispo de Valencia, 53.

D. Juan de Borja, arzobispo de Valencia, 52. 

D. Juan Francisco Ximénez del Río, arzobispo de Valencia, 58. 

Beato Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, 55. Celebró siete sínodos 81, 82. 

D. fr. Juan Tomás de Rocaberti, arzobispo de Valencia 56. Celebró el último sínodo de esta iglesia, 83.


Laus perennis. V. Cuarenta horas.

León, poeta, si fue inventor de los versos leoninos, 63.

Lectura de teología, instituida en la catedral de Valencia, 31. La regentó S. Vicente Ferrer, ibid.

Liturgia. A qué se limitó su mudanza en el siglo XI, 94, 95. 

D. Luis Alfonso de los Cameros, arzobispo de Valencia, 56.


María SS. Especial memoria de su virginidad en la bendición del cirio pascual, 152.

Marqués de Mondéjar. Su correspondencia literaria con fr. Serafín Tomás Miguel, 111 y 223. Impugnación de algunas equivocaciones suyas, 223, 224, 231, 232, 234.

D. Martín de Ayala, arzobispo de Valencia, 54. Celebró concilio provincial y sínodo diocesano, 54, 55, 80, 81. Lugar cierto de su fallecimiento, 54.

D. Martín López de Hontiveros, arzobispo de Valencia, 56.

Mayans (D. Gregorio) impugnado, 232, 234.

Miedes (Bernardino Gómez) publicó un epítome de las constituciones capitulares, impresas por Miguel Pérez Miedes, 69.

Miedes (Miguel Pérez) ordenó y publicó las constituciones capitulares de la iglesia de Valencia, 69. De esta obra se imprimieron solos treinta ejemplares , ibid. 

Misa. En la noche de Navidad se decía dentro de laudes en algunas diócesis, 137, 145. La de Resurrección se decía a media noche, 152, 161. Origen de este rito en España, 161. 

Misa seca. Llamóse náutica, y por qué, 117. Dónde se decía y cuándo, 106, 115 y sig. Rito de ella en la iglesia de Valencia, ibid. y 117, 167. 

Monsant. Priorato de la orden del Císter en Sétabis, sujeto al abad del real monasterio de Valdigna, 10, 11. Historia de este monasterio, 11, 20 y sig. 

Monumentos. Antigüedad de los de semana santa en Valencia, 149, 150. 

Mozárabes. Su templo en la antigua Sétabis, 2. Si le tuvieron en Valencia, 26, 27. 

Mujeres públicas. Eran encerradas en Valencia parte de la semana santa, 150, 160. 

Muceta. Las actuales de nuestro clero a qué vestidura antigua corresponden, 32, 45.

Neuma. En el canto de la liturgia qué es, 99, 100. 

Notgero Bálbulo, fue autor de las prosas introducidas en la misa, 103.


O. Las antífonas de este nombre que se cantan antes de Navidad eran más que ahora, 134, 140.

Oración secreta. Varios nombres que le dieron antiguamente los latinos, 89. 

Ósculo de paz. Variedad de este rito en España, 165, 166.


Palencia. Incorporación de su universidad en la de Valladolid, 238. Si la fundó Urbano IV, 238, 239. 

Pan. Su bendición al tiempo del ofertorio 163, 164. Rito de su distribución durante la misa, 172, 173.

Párrocos. Estrecha obligación de su residencia, 195, 196. Su celo por la reforma de las costumbres, 197.

Parroquias. Su derecho en orden a las exequias de los difuntos, 183 y sig.

De Passione imaginis. Origen de esta fiesta, 118, 119. Fue invocación de una capilla de la catedral de Valencia, 128, 129.

D. Pedro de Castro, arzobispo de Valencia, 55.

D. Pedro Luis de Borja, arzobispo de Valencia, 52. 

D. Pedro de Urbina, arzobispo de Valencia, 55, 56. Dio principio a la capilla de nuestra Señora de los Desamparados, 56. Celebró sínodo, 83.

Penitencia canónica. Cuan pronto comenzó a decaer su imposición en algunas iglesias, 155 y sig. Hasta qué tiempo duró en España, 146, 147, 155. Cuánto han deseado su restauración los prelados españoles, 157. 

Pentecostés. Rito antiguo de la iglesia de Valencia en esta festividad, 153. Cuándo cesó, y por qué causa, 154, 162. Variedad de esta ceremonia en otras iglesias, 161. 

Pila de agua bendita. Descripción de la antiquísima que se conserva en S. Felipe en el templo de san Félix M., 3, 4. Conjeturas sobre su antigüedad, 12 

y sig. 

Planeta. Vestidura sagrada, si era igual a la casulla antigua, 95. 

Ponz (don Antonio). Enmendado, 36, 54. 

Porta paces. Cuándo se introdujeron en la misa, 166, 173. 

Prosa. En la liturgia qué es, 100, 104. Origen de su canto, ibid. Decíase también en maitines y vísperas, 133, 139. Por qué se omitió cuando no se decía alleluia, ibid. Quien fue el primero que hizo esta especie de obras, 103. Si llegó a haberlas en todas las misas, ibid.


Quarenta (cuarenta) horas. Su origen, 64, 65. Historia de su propagación en toda la Iglesia, 65 y sig. Valencia es la primera ciudad de España que adoptó este culto al SS. Sacramento, 56, 57. 


Ramos. Bendecíanse en la catedral de Valencia antes que en las parroquias, 147. 158. Circunstancias que acompañaban esta bendición, 147, 148, 159. 

D. Raymundo Despont, obispo de Valencia 49. Celebró sínodo, ibid. y 71. Compuso un tratado de sacramentis, 71. Hizo una constitución sobre las exequias de los difuntos, 183 y sig. Preciosos códices suyos que se han perdido, 71.

D. Raymundo Gastón, obispo de Valencia, 50. Celebró sínodo, ibid. y 72. Instituyó la cátedra de teología, ibid.

Retablo mayor. Suntuosidad del de la metropolitana de Valencia, 29, 36. Su descripción, 37, 38. Sus artífices, 36. Cuándo y con qué motivo se quemó, 154. Quién pintó las puertas que ahora tiene, 38, 39. Ejemplos de otros no menos suntuosos en la antigüedad eclesiástica, 37.

Rima. Uso de ella en los monumentos eclesiásticos, 62. Si la introdujeron en España los árabes, ibid.

Robos. Los de los archivos y bibliotecas cuánto daño causan a la buena literatura, 3.

D. Rodrigo de Borja, primer arzobispo de Valencia, 52. Promovido a la silla de S. Pedro se llamó Alexandro VI, ibid. 

Fr. Rodrigo Cerratense, autor de un santoral, 112.


Saetas. Se bendecían en la iglesia, y para qué, 96. 

Salamanca. Si se trasladó a esta ciudad la universidad de Palencia, 237, 238. 

Salmos graduales. Su distribución en el oficio antiguo, 134.

S. Salvador. Iglesia parroquial con este título en Valencia, 118. Si se llamó de S. Jorge en lo antiguo, 122. Si el crucifijo que en ella se venera es el de 

Berito, 118, 120 y sig. Origen de su fiesta, 128. 

SS. Sacramento. Variedad que en orden a su exposición se ha observado en la Iglesia, 63, 64. Causas por qué llegó a ocultarse en el mismo sacrificio, 

ibid. Consideraciones justas que tiene ahora la Iglesia para exponerle a la adoración pública, 64, 65. Dónde se depositaba antiguamente en el jueves 

santo, 148, 149. 

Santo sepulcro. Si hubo antiguamente en Valencia templo con esta advocación, 26, 27. 

Santos Padres. Cuánto pudieran ilustrarse sus obras con algunos códices de la catedral de Valencia, 113.

Sarcófago. Descripción y conjeturas sobre la antigüedad de uno de jaspe que se conserva en S. Felipe, 4 y sig.

Segorbe. Cuándo dejó de ser esta Iglesia sufragánea de la de Zaragoza, 81. 

Sepultura eclesiástica. A quiénes debe negarse, 185, 187, 188. 

Secuencia. Origen de esta parte de la liturgia, 99, 100. Rara vez se decía en la misa durante el Adviento, 89. Muestras de esta excepción, 98 y sig. 

Sétabis (hoy S. Felipe). Tuvo silla episcopal, 1, 2. Titular de su iglesia S. Félix Diácono, 2. Sitio de su antigua catedral, 2. Erección de su colegiata, 8. Hábitos de coro de sus prebendados, 8, 9. Reliquias dadas a esta Iglesia por Calixto III, 9.

Sibilas. Si fueron muchas, o una sola, 142. Si hablaron por divina inspiración, 141. Si son legítimos los oráculos que se les atribuyen, 142 y sig. Si se aprovechó de ellos S. Pablo, 143. Testimonio de la erítrea en el oficio de Navidad, 135, 141; y en otras festividades, 144. 

Sibilistas, herejes, qué enseñaban, 141. 

Sigilo sacramental. A qué pena quedaba sujeto el que le quebrantase, 168, 173, 174.

Sínodos. No deben confundirse con las constituciones peculiares de los cabildos, 69, 70. Cuántos bienes causa su publicación, 84, 85. Noticia de los celebrados en Valencia después de su conquista, 67 y sig. Hallazgo del de santo Tomás de Villanueva, 77 y sig. 

Sobrepelliz. Su origen, descripción y uso, 44, 45. 

Squilla, Conjeturas sobre la significación de esta voz bárbara, 9. 


Te Deum marial. Qué era, 108. Muestra de esta composición, ibid.

D. Tomás Azpuru, arzobispo de Valencia, 57. 

Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia, 53. Celebró un solo sínodo, 74 y sig. Hallazgo de un ejemplar de este documento, 77 y sig., 192 y sig. Hizo constituciones generales para el culto divino, 199; y otras para la iglesia de Xátiva, 77, 80. Su contestación a algunas peticiones de esta colegiata, 202 y sig. Su declaración sobre varios casos pertenecientes a las distribuciones cotidianas, 206 y sig. Su testamento, 80 y 209. 

Túnica o tunicela. De qué hechura era la antigua de los diáconos, 95. 

Valencia. Si conservaron en ella templo los cristianos bajo la dominación de los moros, 26, 27. Cuánto debió a don Jayme I de Aragón, 27 y sig., 35 y sig. Glorias de su iglesia en el estado moderno, 28 y sig. Cuánto trabajó en la reforma de su breviario, 93, 94. Decoro con que se celebran en ella los divinos oficios, 31 y sig. Hábitos corales de sus prebendados, 32 y sig., 177 y sig. Verdadero artífice de su retablo mayor, 36. Catálogo de sus prelados desde la conquista, 46 y sig. Es la primera ciudad de España donde se establecieron las cuarenta horas, 56, 57. 

Verbeta. Conjeturas sobre la significación de esta palabra, 91, 92.

Versos leoninos. Quién les dio este nombre, 63. Su antigüedad en España, 62.

S. Vicente Ferrer sentenció un pleito entre las parroquias de Valencia y los mendicantes, 85, 86, 199. Copia de esta sentencia, 212. 

D. Vidal de Blanes, obispo de Valencia, 50. Celebró sínodo, ibid. Hizo varias constituciones para aquella iglesia. 73. 

Vidas de los santos. Cuánto pudieran ilustrarse con un códice de la catedral de Valencia, 112, 113.

Vigilia de la Ascensión. Rito singular de este día en la metropolitana de Valencia, 152, 153.

Vigilias nocturnas. Abusos que ocasionaron su prohibición, 198.

Vino. Su bendición en el ofertorio de la misa, 164. Por qué causa cesó este rito, 173. 

Vísperas. En el jueves y viernes santo se decían dentro de la misa, 151. 

Westminster. Insigne abadía de benedictinos, al poniente de Londres, 97. Antigüedad de este monasterio, su reedificación, ruina y actual estado, 97, 98. Códices litúrgicos de él que se guardan en la metropolitana de Valencia, 88. 

domingo, 22 de mayo de 2022

XI. Preces, arzobispo de Valencia, Andrés de Orbe y Larreategui, Benedicto XIII

XI. 

Preces del arzobispo de Valencia D. Andrés de Orbe y Larreategui, dirigidas al P. Benedicto XIII el año 1759


Preces del arzobispo de Valencia D. Andrés de Orbe y Larreategui, dirigidas al P. Benedicto XIII el año 1759 (considerado el Papa Luna antipapa, Vincenzo María : Pietro Francesco Orsini será también Benedicto XIII), pidiéndole que concediese a su diócesis el uso del antiguo oficio de passione imaginis para el día 9 de Noviembre, en que se celebra fiesta al SS. Christo del Salvador (a: Copia sacada de la que se halla en la citada obra MS. de las antigüedades de Valencia por el P. Joseph Texidor.). 

Beatissime Pater. 

In ecclesia parrochiali S. Salvatoris civitatis Valentinae, Quingentis ferme ab hinc annis Christi D. crucifixi simulacrum maximam omnium veneratione colitur, quod anno 1250, è mari per Turiam fluvium ascendisse, magnis adeo alluvionibus tumentem, ut jam jam obruenda civitas videretur, majorum memoriam atque authenticis constat testimoniis. Ad hanc Christi D. imaginem frequens est fidelium accessus, et publicae saepe saepius rogationes pro communium malorum impetrando remedio instituuntur, non sine multiplici divinae largitatis experimento.

Hanc imaginem ipsissimam esse, de qua in II. Nicaena synodo veneranda habetur memoria, non levia antiquitatis monumenta magnique ponderis argumenta demonstrant. Illam ipsam videlicet, in quam perfidi judaei, Beriti in Bythiniam eadem probra, ludibria eadem impie intulerunt, quae in veram Christi D. personam ipsorum majores perpetraverant: donec lanceam Christ¡ latus sacratissimum transfodiente, aquamque et sanguine mirabiliter emanante, adamantina judaeorum pectora immaculati agni sanguine mollita sunt. Quare cum in martyrologio romano passio imaginis Beriti die 9 Novemb. legatur, de ejusdem imaginis passione officium et missam Valentina celebravit ecclesia eodem Nov. die, ut ex Valent. ecclesiae breviariis et missalibus constat. Quam equidem consuetudinem ab anno saltem millesimo quadrigentesimo sexagesimo Valentina dioecesis tamdiu retinuit, quosque S. Pius V particularia ecclesiarum breviaria reformavit, breviario romano penitus conformanda nisi ducentorum annorum usus constaret. Quo quidem tempore ecclesiae huic praefuit S. Thomas de Villanova, venerandae hujus imaginis cultor eximiùs. Valentina igitur ecclesia, civitas, dioecesis novis maximisque a Deo beneficiis cumulata, dum ad hanc Christi D. imaginem humiliimè accedit, divini patrocinii opem in communibus reip. calamitatibus, privatisque incommodis impetratura; id ardenter desiderat ut auctoritate apostolica missa et officium de venerandae imaginis passione in ecclesia, civitate et dioecesi praedictis celebrari possit. 

Nos equidem tanti praedecessoris nostri vestigiis inhaerentes, et S. Vincentii Ferrari (qui hanc etiam crucifixi imaginem ardenti prosequutus est devotionis affectu) vestigia prementes, aliquod nostrae devotionis signum ostendere optantes ad S. V. pedes provoluti, id enixè petimus, id ardenter deprecamur, ut huic ecclesiae, civitati et dioecesi hanc benignè gratiam concedere dignetur, ad majorem utique venerandae hujus imaginis cultum, redemptoris nostri honorem eximium, tanti miraculi immortalem gloriam, dioecesis Valentinae solatium, incolarum omnium devotionis augmentum; id tantae dignationis munere vitaturus, ne tanti miraculi, tot, tantorumque beneficiorum memoriam ullam temporum injuriam deleatur, immo crescente venerandae imaginis cultu, crescente populorum fide, divinae crescant misericordiae signa. Interim D. O. M. incessanter oro, ut S. V. vitam ad commune christianae reip. bonum incolumem reddat. Matriti die... Augusti, anno Domini millesimo septingentesimo vigesimo nono, Beatissime P. Humill. S. V. servus, et subditus, qui S. V. pedes reverent. osculatur, Andraeas archiepiscopus Valentinus.” 

índice de las cosas más notables del tomo 1