Ramón Guimerá Lorente , Moncho, Beceite, Beseit, Matarraña, chapurriau, Teruel, Aragón, Aragó, backup de varios de mis blogs, con muchos textos editados.
Mostrando entradas con la etiqueta Matarraña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Matarraña. Mostrar todas las entradas
domingo, 26 de enero de 2020
LO TONTO DEL POBLE.
LO TONTO DEL POBLE.
LO TONTO DEL POBLE.
Se conte que a Calaseit, un poble del Matarraña, un corret de persones se divertíe en lo tonto del poble, un pobre infelís, de poca inteligensia, mes curtet que lo día de San Tomás, que vivíe fen recadets a cambi de una simple moneda.

Diariamén, alguns homens quirdaben al tonto al bar aon se ajuntáen y li oferíen triá entre dos monedes: la una de mida gran de 400 reals y
l´atra mes menuda, de 2000 reals.
Ell sempre triabe la mes gran y de menos valor, lo que feie riure a tots.
Un día, algú que aguaitáe al grupet divertínse en lo inossén home, lo va quirdá apart y li va preguntá si encara no sen habíe acatat de que la moneda mes gran valíe menos, y éste li va contestá:
- U sé, no soc tan tonto, la moneda gran val sing vegades menos, pero lo día que tría la menuda, lo joc se acabará y no me emportaré mes monedes. -
Esta historia podríe acabá aquí, pero no.
Lo primé: Qui pareix tonto, no sempre u es.
Lo segón: Una ambissió sense mida pot acabá secán la teua fon de ingresos.
Pero lo mes interessán es que: Podem está be, encara que los atres no tinguen una bona opinió sobre natres mateixos. Per tan, lo que importe no es lo que penson de natros, sino lo que un pense de ell mateix.
Lo verdadé home inteligén es lo que aparente sé tonto dabán de un tonto que aparente sé inteligén.
viernes, 28 de junio de 2019
Críticas hacia la catalanización de un pueblo de Teruel, La Fresneda
autonómico elconfidencialdigital Críticas hacia la catalanización de un pueblo de Teruel, La Fresneda
Críticas hacia la catalanización de un pueblo de Teruel, La Fresneda.
https://somatemps.me/2019/06/26/criticas-hacia-la-catalanizacion-de-un-pueblo-de-teruel/

La Plataforma Aragonesa ʻNo Hablamos Catalánʼ ha denunciado que el municipio de La Fresneda (Matarraña, Teruel) exhibe un cartel informativo-turístico en la Casa de la Encomienda de la localidad, así como en la web del Ayuntamiento, en el que se refiere a Alfonso II como “I de Cataluña”.
La razón detrás de este seudónimo, según se puede leer en el texto publicado por el consistorio, se encuentra en la cesión de la villa a la Orden Calatrava en el año 1179, cuyo patronato se extendió “durante más de seiscientos años”, reflejado en el ʻPueblo españolʼ de Barcelona “con motivo de la Exposición Universal de 1929, al igual que el Ayuntamiento de la villa”. Desde NHC han denunciado que la identificación del rey Alfonso II como Rey de Cataluña “se insiste en la propia web del Ayuntamiento”, algo que la asociación ya ha pedido que se retire al nuevo Gobierno autonómico. Por ello, NHC ha pedido al Partido Aragonés “corregir y rectificar los cuatro años de política catalanista de Lambán”, (alias bambán) así como “defender el aragonés” ya que es “alarmante que las manipulaciones históricas y lingüísticas se den en Aragón”. En caso contrario, NHC ha anunciado la necesidad de que “surgiera un nuevo partido aragonesista”.

Críticas hacia la catalanización de un pueblo de Teruel, La Fresneda.
https://somatemps.me/2019/06/26/criticas-hacia-la-catalanizacion-de-un-pueblo-de-teruel/

La Plataforma Aragonesa ʻNo Hablamos Catalánʼ ha denunciado que el municipio de La Fresneda (Matarraña, Teruel) exhibe un cartel informativo-turístico en la Casa de la Encomienda de la localidad, así como en la web del Ayuntamiento, en el que se refiere a Alfonso II como “I de Cataluña”.
La razón detrás de este seudónimo, según se puede leer en el texto publicado por el consistorio, se encuentra en la cesión de la villa a la Orden Calatrava en el año 1179, cuyo patronato se extendió “durante más de seiscientos años”, reflejado en el ʻPueblo españolʼ de Barcelona “con motivo de la Exposición Universal de 1929, al igual que el Ayuntamiento de la villa”. Desde NHC han denunciado que la identificación del rey Alfonso II como Rey de Cataluña “se insiste en la propia web del Ayuntamiento”, algo que la asociación ya ha pedido que se retire al nuevo Gobierno autonómico. Por ello, NHC ha pedido al Partido Aragonés “corregir y rectificar los cuatro años de política catalanista de Lambán”, (alias bambán) así como “defender el aragonés” ya que es “alarmante que las manipulaciones históricas y lingüísticas se den en Aragón”. En caso contrario, NHC ha anunciado la necesidad de que “surgiera un nuevo partido aragonesista”.
[...] los patronímicos de los sucesores de Ramón Berenguer portaban ya los epónimos de la casa de los Aragón: Alfonso y Pedro, nombres que se iban a utilizar en sucesivas generaciones. [...] Pocos días después del repentino fallecimiento de su padre, Alfonso II, apenas un niño de cinco años de edad, se encuentra en Zaragoza rodeado de las más altas dignidades eclesiásticas (arzobispo de Tarragona, y obispos de Barcelona y de Zaragoza), y civiles, como el conde de Pallars y los más destacados magnates aragoneses y catalanes (el senescal Guillermo Ramón de Moncada, el mayordomo real Blasco Romeo, y los nobles Guillermo de Cervera, Ponce de Mataplana y Guillermo de Castelvell), que estarían gestando, sin duda, el consejo de regencia del monarca y su tutoría. En Zaragoza lo vemos confirmando los fueros de la ciudad, y un documento, de agosto de 1162, suscrito por todos aquellos nobles y eclesiásticos, lo intitula ya como «Dei gratia rex Aragonensi», recordando a su padre «conde de Barcelona y príncipe de Aragón», pero también a sus antecesores por línea materna, los reyes de Aragón, «el rey Alfonso, mi tío, el rey Ramiro, mi abuelo», aunque jurídicamente no podía obtener el pleno dominio del reino hasta la renuncia de su madre Petronila. [...]
Alfonso II viajará sucesivamente por las ciudades del reino (Zaragoza, Calatayud, Tarazona, Alcañiz, Huesca y Jaca), con la finalidad de que le reconozcan y juren como nuevo rey de Aragón.
En enero de 1163 la cancillería le denomina, además de rey de Aragón, como marqués de Lérida y Tortosa, y en febrero está celebrando su primera curia o cort en Barcelona, Barchinona, donde fue jurado como conde de Barcelona el 24 de febrero de 1163. La solución jurídica al problema sucesorio se alcanzó cuando el 18 de junio de 1164 la reina Petronila, a la vez que confirmaba las disposiciones testamentarias de su fallecido esposo, renunciaba a sus derechos sobre el reino [...]
Alfonso II viajará sucesivamente por las ciudades del reino (Zaragoza, Calatayud, Tarazona, Alcañiz, Huesca y Jaca), con la finalidad de que le reconozcan y juren como nuevo rey de Aragón.
En enero de 1163 la cancillería le denomina, además de rey de Aragón, como marqués de Lérida y Tortosa, y en febrero está celebrando su primera curia o cort en Barcelona, Barchinona, donde fue jurado como conde de Barcelona el 24 de febrero de 1163. La solución jurídica al problema sucesorio se alcanzó cuando el 18 de junio de 1164 la reina Petronila, a la vez que confirmaba las disposiciones testamentarias de su fallecido esposo, renunciaba a sus derechos sobre el reino [...]
Sobrequés i Callicó, Jaume (2001). Els reis catalans enterrats a Poblet. Publicaciones de la Abadía de Poblet. p. 17. ISBN 8430090282.

Jaume Sobrequés i Callicó (Gerona, 26 de juliol de 1943) és un historiador i polític català, fill del també historiador Santiago Sobrequés i Vidal. Com parlamentari fou membre de la Comissió dels Vint que redactà l'avantprojecte d'Estatut d'Autonomia de Catalunya de 1979.
El 1965 es llicencià en història a la Universitat de Barcelona, i des del 1966 hi va ser professor d'història medieval. Més tard guanyà la plaça de catedràtic d'història de Catalunya a la Universitat Autònoma de Barcelona. El 1969 fou nomenat conservador de l'Institut Municipal d'Història de Barcelona, i un cop arribada la democràcia, director i coordinador del pla de museus de l'Ajuntament de Barcelona (1981-1987).
Preocupat per la divulgació de la història de Catalunya, amb aquesta finalitat va fundar les editorials Base (1973) i Undarius (1976), per tal d'editar facsímils d'obres històriques catalanes.
A les eleccions generals espanyoles de 1977 fou escollit senador per la província de Gerona per l'Entesa dels Catalans, coalició amb la qual va repetir a les eleccions generals espanyoles de 1979. Això li va permetre ser membre de la Comissió dels Vint que al parador de Sau, Masies de Roda redactà l'avantprojecte de l'Estatut d'Autonomia de Catalunya de 1979. El 1982 ingressà al Partit dels Socialistes de Catalunya, amb el qual fou elegit diputat a les eleccions al Parlament de Catalunya de 1988 i de 1992.
Del 1993 al 2000 fou membre de la junta directiva del Fútbol Club Barcelona. També és membre de la junta directiva de l'Institut Català de Cooperació Iberoamericana. El 2000 va substituir Josep Maria Solé i Sabaté com a director del Museu d'Història de Catalunya, càrrec que va ocupar fins al 2008, quan fou substituït per Agustí Alcoberro i Pericay. Entre gener i novembre de 2009 fou rector de la Universitat Catalana d'Estiu.
El 2008 va rebre la Creu de Sant Jordi. Actualment és president de la Societat Catalana d'Estudis Històrics, filial de l'Institut d'Estudis Catalans. Ha estat president de l'Equip Rector de la Universitat Catalana d'Estiu.
Després d'haver donat suport a les consultes sobiranistes, a principis de setembre de 2010 es donà de baixa del PSC, justificant aquest decisió per l'estancament de la via autonomista i la necessitat d'iniciar un procés cap a la independència.
El dia 19 de setembre de 2010, dóna suport a Artur Mas com a candidat a les eleccions del mes de novembre. El 2012, fou nomenat director del Centre d'Història Contemporània de Catalunya.
Actualment, és tertulià del programa esportiu La porteria, de BTV.
Etiquetas:
Alfonso I de Cataluña,
Alfonso II,
Casa de la Encomienda,
catalanización,
Dei gratia rex Aragonensi,
frechits,
fregits,
La Fresneda,
Matarranya,
Matarraña,
Orden Calatrava,
pnhc,
rey de Cataluña,
Teruel
Ubicación:
44596 La Fresneda, Teruel, España
jueves, 20 de diciembre de 2018
embutí al dimoni al infern
A la vila de Beseit, al Matarraña, va ñabé fa tems un home riquíssim que, entre datres fills, teníe una filleta hermosa y donosa de nom Fátima; ella, no sén cristiana y sentín a mols cristianos que a la vila se alababe mol la fe cristiana y lo servissi de Déu, un día li va preguntá a un de ells de quina manera y en menos impediméns podríe servíli a Déu.
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillanse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona dispossisió y, donanli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillanse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona dispossisió y, donanli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
- Filla meua, no mol lluñ de aquí ña un san varón que per a lo que vas buscán es mol milló mestre del que yo soc: anirás cap an ell.
Y li va amostrá lo camí; y ella, arribada an ell y sentides de éste les mateixes paraules, anán mes abán, va arribá a la celda de un ermitaño jove, mol devota persona y bo, de nom Rústic, y la mateixa petissió li va fé que als atres los habíe fet. Este, per a ficá la seua firmesa a una forta proba, no la va maná anassen, o seguí mes abán, sino que la va tindre a la seua celda; y arribada la nit, li va fé a un raconet una márfega de fulles y barallofa, y li va di que se gitare damún de ella.
Fet aixó, no van tardá gens les tentassións y la lucha contra les forses del dimoni, sense massa assaltos va girá la esquena y se va entregá com a vensut; y dixán a una vora los pensamens sans y les orassions y les disciplines, va escomensá a portás a la memoria la juventut y la hermosura de ésta, y ademés de aixó, a pensá de quina manera teníe que comportás en ella, per a que no sen donare cuenta de que ell, com home, volíe arribá an alló que dessichabe de ella. Y probán primé en sertes preguntes, va averiguá que no habíe conegut may a cap home y que tan saboqueta ere com pareixíe, pel que va pensá cóm, fen vore que serviríen a Déu, la portaríe cap a la seua voluntat. Y primé en moltes paraules li va enseñá lo enemics que eren lo dimoni de nostre Siñó, y después li va doná a entendre que lo servissi que mes li agradaríe a Déu ere embutí al demoni al infern, aon nostre Siñó lo habíe condenat. La joveneta li va preguntá cóm se fée alló y Rústic li va di:

- Pronte u sabrás, y per an alló farás lo que a mí me veigues fé. Y va escomensá a despullás de la poca roba que portabe, y se va quedá en piloteta del tot, y lo mateix va fé la mosseta; y se va ficá a ginollóns com si resá vullguere y contra nell la va fé ficás an ella. Y están aixina, sentinse Rústic mes que may inflamat pel seu dessich al vórela tan hermosa, va vindre la ressurrecsió de la carn; y miranlo Fátima, y sorprenense, va di:
- Rústic, ¿qué es eixa cosa que te vech que te ix cap afora y yo no la ting?
- Oh, filla meua - va di Rústic- , es lo dimoni del que te hay parlat; ya veus, me causse una grandíssima molestia, tan que apenes la puc soportá.
Entonses va di la jove:
- Oh, alabat sigue Déu, que vech que estic milló que tú, que no ting yo eisse dimoni. Va di Rústic:
- Dius be, pero tens un atra cosa que yo no ting, y la tens en ves de aixó.
Va di Fátima:
Va di Fátima:
- ¿Lo qué?
Rústic li va di:
- Tú tens lo infern, y te dic que crec que Déu te ha enviat aquí per a la salvassió de la meua alma, perque si eisse dimoni me done este tormén, si tú vols tindre de mí tanta piedat y patí que lo embutixga al infern, me donarás a mí un grandíssim consol y li donarás a Déu gran plaé y servissi, si per an aixó has vingut per estos andurrials, com dius.
La jove, de bona fe, va contestá:
- Oh, pare meu, ya que yo ting lo infern, sigue com voléu.
Va di entonses Rústic:
- Filla meua, beneita sigues, anem y embutimlo, y espero que después me dixo está tranquil. Y dit aixó, portada la jove damún de una de les márfegues, li va enseñá cóm teníe que ficás per a pugué encarselá an aquell dimoni maldit per Déu.
La jove, que may habíe ficat al infern a cap dimoni, la primera vegada va sentí una mica de doló, pel que li va di a Rústic:
- Per sert, pare meu, mol roín té que sé este dimoni, y verdaderamen enemic de Déu, que done mal hasta cuan se embutix al infern.
Va di Rústic:
Va di Rústic:
- Filla, no passe sempre aixina.
Y per a fé que alló no passare, sis vegades abáns de que se mogueren de la márfega lo van embutí allí dins, y aquella vegada li van arrencá tan be la soberbia del cap que de bona gana se va quedá tranquilet.
Pero com tornáe después moltes vegades, y disposanse la jove sempre ben creguda a tráureli la soberbia, va passá que lo joc va escomensá a agradali, y va escomensá a díli a Rústic:
- Vech que la verdat díen aquells sabios homes de Beseit, que lo serví a Déu ere una cosa tan dolsa; y en verdat no recordo que may haiga fet cap cosa yo que tan gust y plaé me haigue donat com es lo embutí al dimoni al infern; y per naixó me pareix que consevol persona que se ocupe en atres coses en ves de en servíli a Déu es un animal.
Per naixó, moltes vegades li diebe a Rústic:
- Pare meu, yo hay vingut aquí per a serví a Déu, y no per a está bambán, anem a embutí lo dimoni al infern.
Y li diebe an ell alguna vegada:
- Rústic, no sé per qué lo dimoni se escape del infern; que si estiguere allí de tan bona gana com lo infern lo ressibix y lo reté, no eixiríe may.
Tan assubín va invitá la jove a Rústic y lo va consolá al servissi de Déu, que li habíen tret la barallofa a la márfega, y per naixó va escomensá a díli a la jove que al dimoni no sel teníe que castigá y embutíl al infern mes que cuan ell, per soberbia, eixecare lo cap.
Y aixina li va imposá una mica de tranquilidat a la jove, pero ella, después de vore que Rústic no li demanabe mes embutí lo dimoni al infern, li va di un día:
- Rústic, si lo teu dimoni está castigat y ya no te moleste, a mí lo meu infern no me dixe tranquila; pel que be farás si en lo teu dimoni me ajudes a calmá la rabia del meu infern, com yo en lo meu infern te hay ajudat a tráureli la soberbia al teu dimoni.
Rústic, que passáe de arraíls de herbes y aigua, mal podíe contestá als envites; y li va di que mols atres diables voldríen entrá an aquell infern ruén, pero que ell faríe lo que puguere; y aixina alguna vegada la satisfée, pero ere tan poca cosa com aviá una faba a la boca de un león; aixina que la jove, com no li pareixíe serví be a Déu, remugabe mol.
Mentres que entre lo dimoni de Rústic y lo infern de Fátima ñabíe, pel massa dessich y per la forsa justeta, esta cuestió, va passá que se va botá foc a Beseit, y en la propia casa se van cremá lo pare de Fátima en tots los fills y demés familia que teníe; per naixó, Fátima, de tots los seus bens va quedá hereua.
Un jove de nom Abu Said, habén gastat en magnifissensies tots los seus habers, escoltán que ésta estabe viva, se va ficá a buscála y la va trobán abáns de que lo fisco se apropiare dels bens que habíen sigut del pare, com se fee en los homes morts sense hereus, y en gran plaé de Rústic y contra la voluntat de ella, la va torná a portá a Beseit y la va pendre per dona, y en ella del seu gran patrimoni va sé hereu. Preguntanli les dones cóm servíe a Déu al desert, no habense encara Abu Said gitat en ella, va contestá que lo servíe embutín al dimoni al infern y que Abu Said habíe cometut un gran pecat arrencanla de tal servissi.
Les dones van preguntá:
- ¿Cóm se embutix al dimoni a dins del infern?
La jove, entre paraules y gestos, los u va enseñá; del que tan sen van enriure que encara sen enriuen ara, y van di:
- No estigues trista, filla, no, que aixó tamé se fa be aquí, Abu Said be servirá en tú a Déu nostre Siñó en aixó.
Después, contánsu una a l´atra per tota la siudat, van fé famós lo dit de que lo mes agradable servissi que a Déu puguere fes ere embutí al dimoni al infern; y esta dita va aná passán de boca en boca al raconet del foc, pero estabe casi perduda.
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Versió de una noveleta de Lo Decameron en chapurriau
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Versió de una noveleta de Lo Decameron en chapurriau
Etiquetas:
Abu Said,
Beseit,
diable,
dimoni,
embutí,
embutí al dimoni al infern,
Fátima,
infern,
Matarraña,
Refalgarí,
Satanás
Ubicación:
44588 Beceite, Teruel, España
embutí al dimoni al infern
A la vila de Beseit, al Matarraña, va ñabé fa tems un home riquíssim que, entre datres fills, teníe una filleta hermosa y donosa de nom Fátima; ella, no sén cristiana y sentín a mols cristianos que a la vila se alababe mol la fe cristiana y lo servissi de Déu, un día li va preguntá a un de ells de quina manera y en menos impediméns podríe servíli a Déu.
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillanse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona dispossisió y, donanli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillanse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona dispossisió y, donanli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
- Filla meua, no mol lluñ de aquí ña un san varón que per a lo que vas buscán es mol milló mestre del que yo soc: anirás cap an ell.
Y li va amostrá lo camí; y ella, arribada an ell y sentides de éste les mateixes paraules, anán mes abán, va arribá a la celda de un ermitaño jove, mol devota persona y bo, de nom Rústic, y la mateixa petissió li va fé que als atres los habíe fet. Este, per a ficá la seua firmesa a una forta proba, no la va maná anassen, o seguí mes abán, sino que la va tindre a la seua celda; y arribada la nit, li va fé a un raconet una márfega de fulles y barallofa, y li va di que se gitare damún de ella.
Fet aixó, no van tardá gens les tentassións y la lucha contra les forses del dimoni, sense massa assaltos va girá la esquena y se va entregá com a vensut; y dixán a una vora los pensamens sans y les orassions y les disciplines, va escomensá a portás a la memoria la juventut y la hermosura de ésta, y ademés de aixó, a pensá de quina manera teníe que comportás en ella, per a que no sen donare cuenta de que ell, com home, volíe arribá an alló que dessichabe de ella. Y probán primé en sertes preguntes, va averiguá que no habíe conegut may a cap home y que tan saboqueta ere com pareixíe, pel que va pensá cóm, fen vore que serviríen a Déu, la portaríe cap a la seua voluntat. Y primé en moltes paraules li va enseñá lo enemics que eren lo dimoni de nostre Siñó, y después li va doná a entendre que lo servissi que mes li agradaríe a Déu ere embutí al demoni al infern, aon nostre Siñó lo habíe condenat. La joveneta li va preguntá cóm se fée alló y Rústic li va di:

- Pronte u sabrás, y per an alló farás lo que a mí me veigues fé. Y va escomensá a despullás de la poca roba que portabe, y se va quedá en piloteta del tot, y lo mateix va fé la mosseta; y se va ficá a ginollóns com si resá vullguere y contra nell la va fé ficás an ella. Y están aixina, sentinse Rústic mes que may inflamat pel seu dessich al vórela tan hermosa, va vindre la ressurrecsió de la carn; y miranlo Fátima, y sorprenense, va di:
- Rústic, ¿qué es eixa cosa que te vech que te ix cap afora y yo no la ting?
- Oh, filla meua - va di Rústic- , es lo dimoni del que te hay parlat; ya veus, me causse una grandíssima molestia, tan que apenes la puc soportá.
Entonses va di la jove:
- Oh, alabat sigue Déu, que vech que estic milló que tú, que no ting yo eisse dimoni. Va di Rústic:
- Dius be, pero tens un atra cosa que yo no ting, y la tens en ves de aixó.
Va di Fátima:
Va di Fátima:
- ¿Lo qué?
Rústic li va di:
- Tú tens lo infern, y te dic que crec que Déu te ha enviat aquí per a la salvassió de la meua alma, perque si eisse dimoni me done este tormén, si tú vols tindre de mí tanta piedat y patí que lo embutixga al infern, me donarás a mí un grandíssim consol y li donarás a Déu gran plaé y servissi, si per an aixó has vingut per estos andurrials, com dius.
La jove, de bona fe, va contestá:
- Oh, pare meu, ya que yo ting lo infern, sigue com voléu.
Va di entonses Rústic:
- Filla meua, beneita sigues, anem y embutimlo, y espero que después me dixo está tranquil. Y dit aixó, portada la jove damún de una de les márfegues, li va enseñá cóm teníe que ficás per a pugué encarselá an aquell dimoni maldit per Déu.
La jove, que may habíe ficat al infern a cap dimoni, la primera vegada va sentí una mica de doló, pel que li va di a Rústic:
- Per sert, pare meu, mol roín té que sé este dimoni, y verdaderamen enemic de Déu, que done mal hasta cuan se embutix al infern.
Va di Rústic:
Va di Rústic:
- Filla, no passe sempre aixina.
Y per a fé que alló no passare, sis vegades abáns de que se mogueren de la márfega lo van embutí allí dins, y aquella vegada li van arrencá tan be la soberbia del cap que de bona gana se va quedá tranquilet.
Pero com tornáe después moltes vegades, y disposanse la jove sempre ben creguda a tráureli la soberbia, va passá que lo joc va escomensá a agradali, y va escomensá a díli a Rústic:
- Vech que la verdat díen aquells sabios homes de Beseit, que lo serví a Déu ere una cosa tan dolsa; y en verdat no recordo que may haiga fet cap cosa yo que tan gust y plaé me haigue donat com es lo embutí al dimoni al infern; y per naixó me pareix que consevol persona que se ocupe en atres coses en ves de en servíli a Déu es un animal.
Per naixó, moltes vegades li diebe a Rústic:
- Pare meu, yo hay vingut aquí per a serví a Déu, y no per a está bambán, anem a embutí lo dimoni al infern.
Y li diebe an ell alguna vegada:
- Rústic, no sé per qué lo dimoni se escape del infern; que si estiguere allí de tan bona gana com lo infern lo ressibix y lo reté, no eixiríe may.
Tan assubín va invitá la jove a Rústic y lo va consolá al servissi de Déu, que li habíen tret la barallofa a la márfega, y per naixó va escomensá a díli a la jove que al dimoni no sel teníe que castigá y embutíl al infern mes que cuan ell, per soberbia, eixecare lo cap.
Y aixina li va imposá una mica de tranquilidat a la jove, pero ella, después de vore que Rústic no li demanabe mes embutí lo dimoni al infern, li va di un día:
- Rústic, si lo teu dimoni está castigat y ya no te moleste, a mí lo meu infern no me dixe tranquila; pel que be farás si en lo teu dimoni me ajudes a calmá la rabia del meu infern, com yo en lo meu infern te hay ajudat a tráureli la soberbia al teu dimoni.
Rústic, que passáe de arraíls de herbes y aigua, mal podíe contestá als envites; y li va di que mols atres diables voldríen entrá an aquell infern ruén, pero que ell faríe lo que puguere; y aixina alguna vegada la satisfée, pero ere tan poca cosa com aviá una faba a la boca de un león; aixina que la jove, com no li pareixíe serví be a Déu, remugabe mol.
Mentres que entre lo dimoni de Rústic y lo infern de Fátima ñabíe, pel massa dessich y per la forsa justeta, esta cuestió, va passá que se va botá foc a Beseit, y en la propia casa se van cremá lo pare de Fátima en tots los fills y demés familia que teníe; per naixó, Fátima, de tots los seus bens va quedá hereua.
Un jove de nom Abu Said, habén gastat en magnifissensies tots los seus habers, escoltán que ésta estabe viva, se va ficá a buscála y la va trobán abáns de que lo fisco se apropiare dels bens que habíen sigut del pare, com se fee en los homes morts sense hereus, y en gran plaé de Rústic y contra la voluntat de ella, la va torná a portá a Beseit y la va pendre per dona, y en ella del seu gran patrimoni va sé hereu. Preguntanli les dones cóm servíe a Déu al desert, no habense encara Abu Said gitat en ella, va contestá que lo servíe embutín al dimoni al infern y que Abu Said habíe cometut un gran pecat arrencanla de tal servissi.
Les dones van preguntá:
- ¿Cóm se embutix al dimoni a dins del infern?
La jove, entre paraules y gestos, los u va enseñá; del que tan sen van enriure que encara sen enriuen ara, y van di:
- No estigues trista, filla, no, que aixó tamé se fa be aquí, Abu Said be servirá en tú a Déu nostre Siñó en aixó.
Después, contánsu una a l´atra per tota la siudat, van fé famós lo dit de que lo mes agradable servissi que a Déu puguere fes ere embutí al dimoni al infern; y esta dita va aná passán de boca en boca al raconet del foc, pero estabe casi perduda.
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Versió de una noveleta de Lo Decameron en chapurriau
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Versió de una noveleta de Lo Decameron en chapurriau
Etiquetas:
Abu Said,
Beseit,
diable,
dimoni,
embutí,
embutí al dimoni al infern,
Fátima,
infern,
Matarraña,
Refalgarí,
Satanás
Ubicación:
44588 Beceite, Teruel, España
embutí al dimoni al infern
A la vila de Beseit, al Matarraña, va ñabé fa tems un home riquíssim que, entre atres fills, teníe una filleta hermosa y donosa de nom Fátima; ella, no sén cristiana y sentín a mols cristianos que a la vila ñabíe alabá mol la fe cristiana y lo servissi de Déu, un día li va preguntá a un de ells de quina manera y en menos impediméns podríe servíli a Déu.
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillánse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona disposissió y, donánli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
Este li va contestá que servíen milló a Déu aquells que mes fugíen de les coses mundanes, com féen los que a la soledat de los plans de Refalgarí se habíen retirat.
La jove, que ere mol simple y encara teníe només uns catorse añs, per un impuls de sagala o venada, sense díli res a dingú, al matí siguién cap a Refalgarí, de amagatóns, sola, se va encaminá; y en gran faenada, seguín los seus dessichos, después de algúns díes an aquelles soledats va arribá, va vore desde lluñ una caseta, sen va aná cap an ella, aon a un san varón va trobá a la porta, que, maravillánse de vórela allí, li va preguntá qué anabe buscán. Ella va contestá que, inspirada per Déu, estabe buscán ficás al seu servissi, y tamé quí la enseñare cóm se li debíe serví. Lo honrat varón, veénla jove y mol hermosa, tenín temó de que lo demoni, si la reteníe, lo tentare, que ya u estabe fen, li va alabá la seua bona disposissió y, donánli de minjá algunes arraíls de herbes y fruites silvestres com les serbes y, y aigua, li va di:
- Filla meua, no mol lluñ de aquí ña un san varón que per a lo que vas buscán es mol milló mestre del que yo soc: anirás cap an ell.
Y li va amostrá lo camí; y ella, arribada an ell y sentides de éste les mateixes paraules, anán mes abán, va arribá a la celda de un ermitaño jove, mol devota persona y bo, de nom Rústic, y la mateixa petissió li va fé que als atres los habíe fet. Este, per a ficá la seua firmesa a una forta proba, no la va maná anássen, o seguí mes abán, sino que la va tíndre a la seua celda; y arribada la nit, li va fé a un raconet una márfega de fulles y ballarofa, y li va di que se gitare damún de ella.
Fet aixó, no van tardá gens les tentassións y la lucha contra les forses del dimoni, sense massa assaltos va girá la esquena y se va entregá com a vensut; y dixán a una vora los pensaméns sans y les orassións y les disciplines, va escomensá a portás a la memória la juventut y la hermosura de ésta, y ademés de aixó, a pensá de quina manera teníe que comportás en ella, per a que no sen donare cuenta de que ell, com home, volíe arribá an alló que dessichabe de ella. Y probán primé en sertes preguntes, va averiguá que no habíe conegut may a cap home y que tan saboqueta ere com pareixíe, pel que va pensá cóm, fen vore que serviríen a Déu, la portaríe cap a la seua voluntat. Y primé en moltes paraules li va enseñá lo enemics que eren lo dimoni de nostre Siñó, y después li va doná a enténdre que lo servissi que mes li agradaríe a Déu ere embutí al demoni al infern, aon nostre Siñó lo habíe condenat. La joveneta li va preguntá cóm se fée alló y Rústic li va di:

- Pronte u sabrás, y per an alló farás lo que a mí me veigues fé. Y va escomensá a despullás de la poca roba que portabe, y se va quedá en piloteta del tot, y lo mateix va fé la mosseta; y se va ficá a ginollóns com si resá vullguere y contra nell la va fé ficás an ella. Y están aixina, sentínse Rústic mes que may inflamat pel seu dessich al vórela tan hermosa, va víndre la ressurecsió de la carn; y miránlo Fátima, y sorpenénse, va di:
- Rústic, ¿qué es eixa cosa que te vech que te ix cap afora y yo no la ting?
- Oh, filla meua - va di Rústic- , es lo dimoni del que te hay parlat; ya veus, me causse una grandíssima moléstia, tan que apenes la puc soportá.
Entonses va di la jove:
- Oh, alabat sígue Déu, que vech que estic milló que tú, que no ting yo eisse dimoni. Va di Rústic:
- Dius be, pero tens un atra cosa que yo no ting, y la tens en ves de aixó.
Va di Fátima:
Va di Fátima:
- ¿Lo qué?
Rústic li va di:
- Tú tens lo infern, y te dic que crec que Déu te ha enviat aquí per a la salvassió de la meua alma, perque si eisse dimoni me done este tormén, si tú vols tíndre de mí tanta piedat y patí que lo embutíxga al infern, me donarás a mí un grandíssim consol y li donarás a Déu gran plaé y servissi, si per an aixó has vingut per estos andurrials, com dius.
La jove, de bona fe, va contestá:
- Oh, pare meu, ya que yo ting lo infern, sígue com voléu.
Va di entonses Rústic:
- Filla meua, bendita sígues, aném y embutímlo, y espero que después me díxo está tranquil. Y dit aixó, portada la jove damún de una de les márfegues, li va enseñá cóm teníe que ficás per a pugué encarselá an aquell dimoni maldit per Déu.
La jove, que may habíe ficat al infern a cap dimoni, la primera vegada va sentí una mica de doló, pel que li va di a Rústic:
- Per sert, pare meu, mol roín té que sé este dimoni, y verdaderamen enemic de Déu, que done mal hasta cuan se embutíx al infern.
Va di Rústic:
Va di Rústic:
- Filla, no passe sempre aixina.
Y per a fé que alló no passare, sis vegades abáns de que se mogueren de la márfega lo van embutí allí dins, y aquella vegada li van arrancá tan be la soberbia del cap que de bona gana se va quedá tranquilet.
Pero com tornáe después moltes vegades, y disponénse la jove sempre ben creguda a tráureli la soberbia, va passá que lo joc va escomensá a agradáli, y va escomensá a díli a Rústic:
- Vech que la verdat díen aquells sabios homes de Beseit, que lo serví a Déu ere una cosa tan dolsa; y en verdat no recordo que may haiga fet cap cosa yo que tan gust y plaé me haigue donat com es lo embutí al dimoni al infern; y per naixó me pareix que consevol persona que se ocupe en atres coses en ves de en servíli a Déu es un animal.
Per naixó, moltes vegades li diebe a Rústic:
- Pare meu, yo hay vingut aquí per a serví a Déu, y no per a está bambán, aném a embutí lo dimoni al infern.
Y li diebe an ell alguna vegada:
- Rústic, no sé per qué lo dimoni se escape del infern; que si estiguere allí de tan bona gana com lo infern lo ressibíx y lo reté, no eixiríe may.
Tan assubín va invitá la jove a Rústic y lo va consolá al servissi de Déu, que li habíen tret la barallofa a la márfega, y per naixó va escomensá a díli a la jove que al dimoni no sel teníe que castigá y embutíl al infern mes que cuan ell, per soberbia, eixecare lo cap.
Y aixina li va imposá una mica de tranquilidat a la jove, pero ella, después de vore que Rústic no li demanabe mes embutí lo dimoni al infern, li va di un día:
- Rústic, si lo teu dimoni está castigat y ya no te moleste, a mí lo meu infern no me díxe tranquila; pel que be farás si en lo teu dimoni me ajudes a calmá la rábia del meu infern, com yo en lo meu infern te hay ajudat a tráureli la soberbia al teu dimoni.
Rústic, que passáe de arraíls de herbes y aigua, mal podíe contestá als envites; y li va di que mols atres diables voldríen entrá an aquell infern ruén, pero que ell faríe lo que puguere; y aixina alguna vegada la satisfée, pero ere tan poca cosa com aviá una faba a la boca de un león; aixina que la jove, com no li pareixíe serví be a Déu, remugabe mol.
Mentres que entre lo dimoni de Rústic y lo infern de Fátima ñabíe, pel massa dessich y per la forsa justeta, esta cuestió, va passá que se va botá foc a Beseit, y en la própia casa se van cremá lo pare de Fátima en tots los fills y demés família que teníe; per naixó, Fátima, de tots los seus bens va quedá hereua.
Un jove de nom Abu Said, habén gastat en magnifissénsies tots los seus habers, escoltán que ésta estabe viva, se va ficá a buscála y la va trobán abáns de que lo fisco se apropiare dels bens que habíen sigut del pare, com se fee en los homes morts sense hereus, y en gran plaé de Rústic y contra la voluntat de ella, la va torná a portá a Beseit y la va péndre per dona, y en ella del seu gran patrimoni va sé hereu. Preguntánli les dones cóm servíe a Déu al desert, no habénse encara Abu Said gitat en ella, va contestá que lo servíe embutín al dimoni al infern y que Abu Said habíe cometut un gran pecat arrencánla de tal servissi.
Les dones van preguntá:
- ¿Cóm se embutíx al dimoni a dins del infern?
La jove, entre paraules y gestos, los u va enseñá; del que tan sen van enriure que encara sen enriuen ara, y van di:
- No estigues trista, filla, no, que aixó tamé se fa be aquí, Abu Said be servirá en tú a Déu nostre Siñó en aixó.
Después, contánsu una a l´atra per tota la siudat, van fé famós lo dit de que lo mes agradable servissi que a Déu puguere fes ere embutí al dimoni al infern; y esta dita va aná passán de boca en boca al raconet del foc, pero estabe casi perduda.
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Y per naixó vatres, joves dones del Matarraña que nessessitéu la grássia de Déu, adeprenéu a embutí al dimoni al infern, perque alló es cosa mol grata a Déu y agradable per a les dos parts.
Etiquetas:
Abu Said,
Beseit,
diable,
dimoni,
embutí,
embutí al dimoni al infern,
Fátima,
infern,
Matarraña,
Refalgarí,
Satanás
Ubicación:
44588 Beceite, Teruel, España
lunes, 26 de noviembre de 2018
Pajaritos
Muixonets = pajaritos en castellá.
Pajaritos ere Salvador Benítez, de Valderrobres.
https://www.elmundo.es/elmundo/2004/04/03/obituarios/1080998652.html
En lo seu particulá atuendo, va partissipá a les festes del seu poble y tamé se va fé notá als sorteos de Nadal, aixina com los 31 de desembre, a la selebrassió del cap d´añ a la Porta del Sol de Madrid.
Per expresa voluntat, lo seu cos va sé insinerat y les seues sendres van sé escampades al riu Matarraña desde lo pon de pedra de Valderrobres.
Pajaritos ere Salvador Benítez, de Valderrobres.

https://www.elmundo.es/elmundo/2004/04/03/obituarios/1080998652.html
TERUEL.- Salvador Benítez Griñó, 'lo lloco del Matarraña', va morí lo 2 de abril de 2004 a la seua ressidénsia de Céret, Ocsitánia, al Midi fransés, als 86 añs de una parada de cor.
'Lo loco del Matarraña' ha sigut un personaje mol conegut per vestí trajes de levita plens de botóns que acompañabe en un sombrero y un paraigües.
Estabe presén a consevol tipo de acontessimén a España, com lo sorteo de lotería de Nadal, y a datres puestos de Europa, cridán la atensió per la seua indumentaria.
Naixcut a Valderrobres (Teruel) al 1918, cuan estabe a pun de acabás la Guerra Sivil se va exiliá a Fransa fugín de la represió del ejérsit franquista.
Al país galo, se va incorporá a la Ressisténsia que va luchá contra la ocupassió alemana hasta que va sé fet prissionero y lo van enviá durán algo mes de un añ al cam de consentrassió de Mauthausen aon va sé liberat per la victoria aliada.

Secueles tras passá per un cam de consentrassió
Después va viure a París y va treballá de pintó de coches a un taller hasta la seua jubilassió, antissipada per les secueles que li va dixá la guerra y lo seu internamén al cam de consentrassió.
Va torná per primera vegada a Valderrobres en una visita fugás un parell de añs abáns de la mort de Francisco Franco y, en la arribada de la democrássia, va viachá en frecuénsia a España aon se va fé famós per los seus trajes de botóns, lo seu paraigües y lo sombrero.
Presén als sorteos de Nadal
En lo seu particulá atuendo, va partissipá a les festes del seu poble y tamé se va fé notá als sorteos de Nadal, aixina com los 31 de desembre, a la selebrassió del cap d´añ a la Porta del Sol de Madrid.
Fotógrafos y cámares de televisió lo van captá als puestos mes insólits, sempre en lo seu traje y lo seu paraigües, ya que viachabe assobín an aquells puestos aon se selebráe algún evén que consentrare a una caterva de persones.
La radera vegada que va vindre a Valderrobres va sé al mes de agost de 2003 cuan lo seu estat de salut ere mol delicadet y teníe prohibit conduí per prescripsió médica, per lo que aprofitabe los viaches que fáen datres persones.
Va enviudá dos vegáes y actualmen estabe casat en la seua tersera mullé. No va tíndre fills.
Per expresa voluntat, lo seu cos va sé insinerat y les seues sendres van sé escampades al riu Matarraña desde lo pon de pedra de Valderrobres.
//
https://www.abc.es/madrid/20141122/abci-loco-matarrana-loteria-navidad-201411201359.html
https://www.abc.es/madrid/20141122/abci-loco-matarrana-loteria-navidad-201411201359.html
Jamás fallaba. Acudía desde su domicilio de Céret, en el sur de Francia. Siempre puntual a la cita cada 22 de diciembre en el Salón Nacional de Loterías. Y en la Puerta del Sol, para dar la bienvenida al Año Nuevo. Así, durante 24 años consecutivos. Sus trajes le habían hecho famoso en toda España. Nunca repetía modelo. Tenía un amplio repertorio de levitas plagadas de botones de todos los tamaños, colores y formas que se decoraba él mismo, junto a su inseparable paraguas y chistera.
Su atuendo provocó uno de sus apelativos más célebres: «El señor de los botones», aunque a él le gustaba más otro: «El loco de Matarraña», porque le recordaba a su origen, la comarca turolense que le vio nacer –Teruel también existe–. Salvador Benítez Griñó, de 86 años, abrió los ojos en Valderrobres en 1918.
Jamás le tocó el «gordo», aunque era un hombre afortunado. Los hados estaban de su parte. Huyó de España, rumbo al país galo, cuando la Guerra Civil daba sus últimos estertores. Allí estuvo a buen recaudo de la represión franquista hasta que le sorprendió la Segunda Guerra Mundial. Luchó en la Resistencia hasta que los alemanes le hicieron prisionero.
Estuvo recluido en el campo de concentración de Mauthausen (Austria) hasta que los aliados ganaron la contienda y le liberaron. De vuelta a París trabajó en un taller mecánico como pintor de coches por poco tiempo. Las secuelas de las innumerables penurias vividas durante los más de doce meses en los que estuvo prisionero precipitaron su jubilación. En la década de los 70, cuando régimen de Franco agonizaba, regresó a su tierra por primera vez. Y ya, con la democracia, tomó por costumbre llegar cada Navidad, como el turrón, para asistir, en «vivo y en directo», al sorteo más esperado del año. «Me hace ilusión y pienso seguir así hasta que el cuerpo aguante», decía. Y, vive Dios, que cumplió sus palabras. En 2001 vaticinó: «Esta será la última vez, me faltan las fuerzas». Y acertó.
Al año siguiente, la ausencia de este «histórico» se hizo notar. «Algo grave le tiene que haber pasado», decían los habituales como él. Otros directamente le daban por muerto, circunstancia que fue dando paso a la certeza cuando en 2003 tampoco llegó. Sin embargo, murió el 3 de abril de 2004, a los 86 años, en su casa del Midi francés. Su último viaje lo hizo después a Valderrobres, donde su familia esparció sus cenizas en el río Matarraña.
El sorteo de Navidad ya no será el mismo sin este entrañable «loco».
Etiquetas:
chistera,
loco,
Matarraña,
Mauthausen,
muixonets,
pajaritos,
paraigües,
Salvador Benítez Griñó,
sombrero,
Valderrobres
Ubicación:
44580 Valderrobres, Teruel, España
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


