domingo, 20 de agosto de 2023

VI. ¡Agur! Anónima. Francisco Manuel de Egaña,

VI. 

¡Agur!

Poesía anónima. 

(Dialecto guipuzcoano) 

¡Agur!

Cuéntase esta composición, tanto por la elevación de las ideas que contiene, como por la corrección de su forma, entre las mejores que he visto anónimas escritas en lengua euskara. La poesía Agur, que creo inédita, y de la que muy pocos, si alguno, tendrán noticia, fue adquirida por extraña casualidad en Madrid, y en 1855, por el señor D. Francisco Manuel de Egaña, que juzgándola digna de la publicidad la tradujo en prosa castellana, y que no habiendo visto la luz entonces por causas que no son del caso, ha tenido la bondad de facilitármela para el Cancionero vasco. 

Agur es una tierna despedida al país de un vascongado que marcha a América, y hay en ella además de mucho sentimiento, cualidad que generalmente domina en las poesías euskaras, gran elevación de pensamiento, junto con mucha pureza de dicción y notable corrección de estilo. 

La estrofa quinta, sobre todo, es muy poética, y se presta a mil diversas combinaciones, sin cambiarle una sola palabra y variando solamente la disposición o colocación de los versos; la sexta y séptima son muy filosóficas y revelan gran conocimiento de mundo y una buena dosis de experiencia, y por último, las tres estrofas 10, 11 y 12, con las que termina la composición, encierran mucho sentimiento y verdadera ternura, hermanados con gran naturalidad y una sencillez verdaderamente encantadoras.

Respecto a su traducción castellana, hecha de mano maestra, y que me ha sido remitida por el citado señor Egaña en unión con la composición original, sólo tengo que advertir que el ilustrado jurisconsulto ha creído deber sacrificar algo de la poesía del texto a la exactitud y verdad de la letra, por considerar este procedimiento que debe emplearse en toda versión que tenga por principal objeto dar a conocer la estructura especial de un idioma generalmente ignorado.

Para terminar estas líneas sólo me resta dar públicas gracias por sus atenciones al Sr. Egaña, tan amante de nuestra literatura y de las tradiciones de la tierra euskara, y llamar la atención de los lectores del Cancionero sobre la bellísima composición Agur, que no dudo ha de ser leída con verdadero placer. 

Escritas las procedentes líneas, y en los momentos en que iba a darlas a las cajas, recibo una atenta comunicación de D. Francisco Manuel de Egaña, que ha venido a causarme una verdadera y agradable sorpresa.

En ella el Sr. Egaña, que había tenido la bondad de facilitarme la composición Agur, y de cuyas cartas había entresacado las noticias que he dado acerca de su origen, levantando el velo del anónimo bajo el que se encubría, se declara autor de esta bellísima poesía, acompañando pruebas que así lo demuestran.

He expuesto ya con entera independencia el humilde juicio que me ha merecido dicha producción, cuando estaba bien lejos de suponer siquiera el nombre de su autor, y sólo me resta, después de saberlo, confirmar aquel en todas sus partes, celebrando que haya cabido al "Cancionero vasco" la fortuna del hallazgo de un nuevo poeta vascongado de tanta valía como el Sr. Egaña.

Sabía que este ilustrado jurisconsulto era muy aficionado al estudio de la literatura, y muy perito en ella; tenía noticia de que había escrito diversas composiciones en lengua castellana, pero ignoraba en absoluto que se hubiera ejercitado jamás en el cultivo de la poesía euskara.

En la misma última carta de que hago mención, el Sr. Egaña, acompaña las siguientes noticias acerca del origen de esta composición, noticias cuya reproducción en este lugar no juzgo ociosa:

"Debí a la excelente voluntad del respetable señor D. Claudio Antón de Luzuriaga, que siendo él Ministro de Ultramar, y hallándome yo cesante por consecuencia de la revolución del 54, me nombrara a principios de 1855 Teniente Fiscal de la Audiencia pretorial de la Habana. Próximo ya a embarcarme, (lo cual no tuvo efecto por un acto exclusivo de mi voluntad), una bella e ilustre señorita de Guetaria, en casa de cuyos

nobilísimos padres hacía yo tertulia, me pidió que escribiera alguna cosa en vascuence para su Álbum, y el 18 de febrero de 1855 la envié el Agur, mi primer ensayo en el idioma nativo. Esta es su historia."

Réstame para terminar estas lineas felicitar muy de veras al Sr. Egaña, como a poeta vascongado, pues es hallazgo de valía el de un vate de su importancia, aquí donde, por desgracia, son tan pocos los que se

dedican al cultivo de las Musas. 


¡Agur!

Poesía por Don Francisco Manuel de Egaña.


Triste daucat anima,

Biyotza miñdubá, (1) 

Borondate (2) argal au (3)

Aguitz (4) naguitubá: (5) 

Esperantza ez det izan 

Beñere urritubá, (6) 

Fedia iñoiz baño

Gaur aundiyaguá!


Americára nua, 

Euskaldun gaztiá,

Lutequiyan (7) largaric (8) 

Nai dedan guztiyá:

Cerubac aguintzen (9) dit 

Gaur emen uztiá, (10) 

Aguin dezaqueána 

Bigar biurtziá. (11) 


Munduban badabiltza

Ni bezela millá

Lauquiya (12) dan progatzen 

Edo biribillá: (13) 

Zarrian (14) azpertuta, (15) 

Berriyaren billá, 

Batian jo Erroma 

Beztian Antillá. 


Bidage luce (16) óbec,

Dutenez esatén, 

Iracarten (17) digúbe

Munduban bicitzén;

Bicimoduba zér dan 

Aizá daquigu (18) len, 

Habánan sobra dána 

Ez balitz falta emén.


Ichaso (19) zabaleco

Bagaren artián

Icusicónaiz láster 

Ol baten gañian,

Chimista (20) ortic-eméndic

Escaitz (21) illunián, 

Lumá (22) ariña bezela

Noiz goyan, noiz bian.


Onela (23) da mundúba,

Beti izan da onelá, 

Iñólaz ere aurréra 

Onela izango dá: 

Jayuac (24) badaquigu


Non jayo (24) guiñadén, 

Non ill biarco dégun 

Ez orain eta ez lén. 


Zer dan oartzen (25) báda 

Gure bidagoá, (26) 

Oro bat da legórra (27) 

Nola ichasoá: 

Iñon ere ez da fálta 

Erori-jasoá; (28) 

Guztiyaren gañetic 

Dago Jaungoicoá. (29)



Ni urrútira juan árren, 

Illtzen ez baguerá, 

Bilduco (30) guera oraindic 

Gure bazterrerá : (3 1) 

Amétsac narabillde 

Atséra eta aurrerá, 

San Antongo menditic

Zarautzco ondarrerá. 


Zarautz izanagátic

Nere jatorriyá, (32) 

Leyal zauzeat goguan (33) 

Beti, Quetariyá:

Zu gure noiz baiteco 

Deserri (34) atseguiñá, (35) 

Nere aitonen (36) humoy (37) 

Donecargarriyá. (38) 


Gaztetaco oroipénac, (39) 

Agur!, banúa ni

Berriyac escatzéra 

Etorquizunari. (40) 

Zer billatzéra núan

Iñorchoc ez daqui.

Baña zer galtzen dédan, 

¡Ay! galdetu neri...!


Adiyo quetariar

Eder doatsubá, (41) 

Maitagarriya bécin 

Pontzel (42) maitatubá: 

Jaunac aditzen bádu 

Nere erregubá, (43) 

Izango zera béti 

Zorionecuá.


Adiyo Eúskal érri

Odol (44) garbicoác, 

Agur basérri alái-ta (45) 

Saroy (46) guereitzubác, (47) 

Mendi tantayac (48) éta

Zelay (19) loretzubác, 

Biyotz neréco lágun

Beti-beticoác. 


TRADUCCIÓN CASTELLANA. 

¡ADIÓS! 

Tengo el alma contristada, dolorido el corazón, y esta flaca voluntad sobradamente perezosa: mi esperanza jamás ha sido desmedrada: mi fé es hoy más grande que nunca.

Joven vascongado, voy a América dejando en el continente todo cuanto amo: el cielo me ordena hoy que abandone aquí lo que puede mandarme

restituir mañana. 

Otros mil, como yo, vagan por el mundo para asegurarse de si es cuadrado o redondo: hastiados del antiguo, corren en pos del nuevo, y tan pronto están en Roma como en las Antillas.

Es fama que estos largos viajes nos enseñan el arte de vivir en el mundo: demasiado sabemos cómo se vive en él; sólo que a veces falta aquí lo que sobra en la Habana. 

Pronto me veré en medio de las olas del ancho mar, flotando como leve pluma sobre una tabla suspendida entre el cielo y el abismo, mientras el rayo lanzado por oscura tempestad cruza el espacio en todas direcciones.

Así es el mundo, siempre ha sido así, y así probablemente continuará siendo en lo porvenir: sabemos los mortales dónde hemos nacido, pero ni ahora ni nunca dónde habremos de morir.

Si meditamos acerca de nuestra peregrinación en la vida, el mar no es más imponente que la tierra: a todas partes nos acompaña la fragilidad de nuestro ser, y en todas vela Dios sobre todos.

Aunque me ausento a una región lejana, espero que, si vivimos, volveremos a reunirnos en nuestro país: mis sueños me trasportan de continuo desde el promontorio de San Antón (1) a la playa de Zarauz.

(1) Monte llamado Castillo de San Antón, rodeado por el mar, y unido por un arrecife al pueblo de Guetaria. 

Zarauz es mi pueblo natal, pero mi pecho agradecido jamás podrá olvidarte, Guetaria: Tú fuiste en otro tiempo para nosotros cariñosa mansión de destierro, cuna venerable de mis abuelos.

Memorias de la juventud, adiós!, voy a pedir otras nuevas al porvenir: nadie sabe lo que podré ganar; mas, ¡ay! preguntadme a mí lo que pierdo. 

Adiós, bella y graciosa guetariana, doncella tan amada como digna de serlo: si Dios escucha mis ruegos, siempre serás feliz.

Adiós, pueblos vascongados de limpia raza! Adiós risueñas caserías y frondosos bosques, titánicas montañas y floridos prados, compañeros inseparables de mi corazón...! 

NOTAS FILOLÓGICAS Y GRAMATICALES. 

(1) Mindu, mindutzen, guip., mindu, mintzen, lab. Procede de la raíz min, mal, dolor.

(2) Borondate, voluntad. Empléanse también como sinónimas en la lengua euskara, si bien no son tan conocidas, las voces oldea, naiguiña y guraguillea. Sobre la palabra borondate expone Mr. Chaho en su eruditísimo Dictionario (1) las siguientes observaciones:

(1) Dictionnaire basque, français, espagnol, et latin, d'aprés les meilleurs auteurs classiques et les Dictionnaires des Académies francaise et espagnole, par Augustin Chaho. Bayonne, Imprimerie de P. Lespés, 1855-1858. Este dictionario, verdadera obra de romanos, quedó incompleto por muerte de su autor, alcanzando solamente hasta la palabra Mantelina la primera parte del dictionario, dedicada exclusivamente al Vocabulario neológico.

“Si borondate viene de voluntas, del verbo latino velle, querer, esta palabra es un neologismo cántabro; el dialecto vascón dice con aspiración boranthate. De buru, cabeza, el mismo dialecto vascón dice boron-te, frente, y aquí ya es más dudoso todavía que esta palabra boronté sea sacada del latín frons, como es dudoso para mí, a pesar de la autoridad de algunos lexicógrafos, que frons procede del griego phrontis, pensamiento, cuidado, solicitud, pues lo natural en el orden de las ideas y en la creación de vocablos de una lengua es que el nombre de la cabeza, y consiguientemente el de la frente, hayan precedido a las palabras consagradas al pensamiento, o a la voluntad que reside en él. De boron-te, el euskaro hace, por terminación da, ta, tha, te, con perfecta regularidad gramatical, borondaté, voluntad. - La radical latina vol, en el sentido de velle, querer, será céltica? No será quizás una radical euskara modificada, como tantas otras por los vencedores de la raza griega y latina? Cuestión es esta insoluble para nosotros."

(3) Argal, argala, guip., vizc., débil, en bn., escaso. - De la misma raíz procede la voz argaltasun, argaltasuna, debilidad, y el verbo argaldu, argaltzen, debilitarse.

(4) Aguitz, agitz, hagitz, guip., lab., muy, mucho, harto.

(5) Naguituba, de nagi, guip., lab., bn., perezoso. Úsase esta palabra como sinónima de alfer, ra, o alper-ra.

(6) Urrituba, mermado, mermada, escaso, escasa.

(7) Lutequiya, continente, tierra firme. Larramendi emplea en su lugar la voz lutuguea, que según Chaho es contracción de lur-urtu-gue (bague) a, no cubierta por las aguas.

(8) Larga, largatu, largatzen, guip., lab., bn., ensanchar, abandonar, dejar, deponer, soltar, (lo que se tiene asido), dar, etc. - Empléase en la misma acepción, el verbo laja, (por lacha), lajatu, lajatzen. - El mismo origen reconocen las palabras largadura, ensanchamiento, largaera, abandono, desamparo, larga-garri que puede ensancharse o extenderse, largakida, largamendu, largamentu y larganza, empleadas comúnmente como sinónimas.

Según Larramendi, tanto el verbo castellano largar, soltar, como el adjetivo largo, pueden proceder del vascuence lar-guea, larboa, de lar que significa demasía, guea, partícula negativa, como baguea, y coa, terminación que fija el nombre al lugar, tiempo o materia, etimologías que parecen bastante fundadas a Mr. Chaho, harto escrupuloso y purista en la materia. 

(9) Aguindu, aguintzen, guip., vizc., mandar. De la misma raíz agin, proceden las voces Aguinduba, lo prometido, Aguintza, promesa, y aguintaria o aguintzaria, el que manda.

(10) Utzi, uzten, utziten, guip.; utsi, utsten, utzten, o utziten, lab., y utz, utzi, utziten, bn., dejar, cesar, abandonar. 

(11) Biurtu, biurtzen, guip., vizc., bihur o bihurtu, bihurtzen, lab., bn., volver, restituir, convertirse en... Empléase también este verbo, especialmente en el dial. lab., con la significación de verter o traducir de una lengua a otra.

(12) Lauquiya, lauquia, laurquia, de cuatro lados, cuadrado.

(13) Biribilla, redondo, procedente quizás de la raíz bil, bildu, juntar, unir, reunir. 

(14) Zar, guip., bn.; zaar, vizc., zahar, lab., bn., viejo, usado, de poco valor.

(15) Aspertu, cansar, aburrir.

(16) Luce o luze, en guip. y vizc., amplio, largo, lab., bn., largo, lento, tardío. De la misma raíz proceden las voces luzetasun, a, guip., lab., luzetarzun, a, luzakeria, bn., largura; luzapenbide, guip., luzabide, vizc., luzamendu, bn., prolongación, retardo, demora; luzaró, guip., bn., ampliamente en mucho tiempo, en lab., sinónimo de luzaran; luzaráz, bn., con lentitud; luzaráx, bn., a la larga, y el verbo luzatu, luzatzen, guip., vizc., alargar, extender, lab., bn., prolongar, tardar, retardar, aplazar, etc.

(17) Irakurri, irakurten, irakurtzen, enseñar.

(18) Daquigu. Es 3.a persona del plural del pres. de indic. del verbo jaquiñ o jakin, jakiten, saber. De la misma raíz jakin proceden las palabras Jakintasun, jakintasuna, ciencia, jakinde, conocimiento, jakinduria, guip., lab., jakituria, vizc., ciencia, conocimiento; Jakintzu, guip., vizc., jakitun, vizc., jakinsun, lab., bn., jakinsun, jakinsu, bn., sabio: Jakiunde, jakinbide, inteligencia, conocimiento: Jakile, bn., (jaquille, según Oihenart), testigo; y jakin-gabe, jakingabetasuna, ignorancia.

(19) Ichaso, guip., vizc., itsaso, guip., lab., bn., ixaso, bn., mar.

De ahí Itsastar, guip., ichazguizon, vizc., itsasgizon, itsastar, lab., marino, hombre de mar, e Ixasadar (ixas-adar), bn., embocadura de un río en la mar.

(20) Chimista, guip., lab., bn., chimichta, bn., rayo.

(21) Escaitza, ecaitza, ekaitza, ecacha, guip., ekach, ecacha, vizc., ekaitz, ekaitza, lab. nekhaitz, nekhaitza, bn., tempestad.

(22) Luma, pluma. Mr. Van-Eys pretende que la palabra luma está tomada de la castellana correspondiente, pero Mr. Chaho opina es euskara pura, y que parece ser la abreviación de calamu, (cáñamo), por la transposición de la última parte de esta voz, lamk, cambiada en Luma.

(23) Onela, guip., hunela lab., así, de este modo.

(24) Jayo, jayotzen, en los div. dial., nacer.

(25) Oartu, oartzen, guip., ohart, ohartu, ohartze, lab., bn., observar, apreciar, considerar.

(26) Bidagoa, peregrinación. Larramendi cita como sinónimas de esta palabra las voces jorrutea y beilla.

(27) Legor, legora, guip., lior, vizc., leihor, lab., bn., en el dial. guip. seco, en el lab. y bn. tierra, tierra firme, en oposición al mar.

(28) Erori-jasoa, compuesta del verbo erori, erorten, que en los div. dial. significa caer, y jaso guip., vizc., levantar.

(29) Jaungoico, jaungoica, guip., lab., jangoiko, contracto en Jainco, vizc., guip., lab., jinko, (yinko), bn., el señor de las alturas, Dios, de Jaun (Señor), goico, (de lo alto.)

(30) Bildu, biltzen, en los div. dial., unirse, reunir, coleccionar.

(31) Bazter, ra, rincón, alrededores, país. Baztertu, arrinconarse.

(32) Jatorriya, guip., vizc., pueblo de nacimiento o de origen. Palabra que procede indudablemente de los verbos jayo, (nacer), y etorri, venir. 

(33) Gogo, en los div. dial. pensamiento, inclinación, recuerdo, deseo. 

(34) Deserri, destierro. Empléanse también como sinónimas las voces erbeztea, contracción de (erri-beztea), y atzerria, compuesta de erri, pueblo, y atze, guip., bn., extraño, extranjero.

(35) Atzeguiñ, atzeguiña, guip., vizc., lab., atzegin, axegin. bn., agradable, contento.

(36) Aitona, abuelo, de aita-ona, padre bueno, por lo excesivamente bondadosos que suelen ser los abuelos para con sus nietecitos. 

Como sinónimos de aitona, en los div. dial. se emplean en la lengua euskara las voces aitagoya, asaba, guip., vizc., aitanagusi, guip., aitaita, vizc., y aitaso, lab. bn., todas a cuál más expresivas.

(37) Humoy, humoya, cuna. 

(38) Donecargarria, digna de veneración. Voz compuesta de donecar, veneración, y la terminación garri. Larramendi usa como sinónimas de donecarra las palabras gurgarria (probab. de la voz bn. gur, en lab. kur, reverencia, saludo), ohoragarria, (derivada sin duda de la palabra lab. ohore, honor), ambalá y venerableá.

(39) Oroipen., oroipena, guip., vizc., orhoitzapen, orhoitzapena, recuerdo, memorias.

(40) Etorquisuna, etorkisuna, (de etor-kizun), lo porvenir, lo venidero.

(41) Doaitsu, guip., dohatsu, lab., doaxu, bn., (de doai-tsu), agraciada.

(42) Pontzela, joven, doncella. (pubilla, puella, pupila)

(43) Erregu, erregua, ruego, oración, palabra que Mr. Chaho cree derivada de la latina rogo, yo pido. (N. E. yo ruego)

(44) Odol, en los div. dial., sangre.

(45) Alai, alaya, alegre. (N. E. Hallelujah y variantes, aleluya)

(46) Saroy, soro, prado.

(47) Guereitzubac, sombríos, frondosos, de la voz guereiz, guip., kereiz, vizc., geriza, lab., sombra, en lab. abrigo.

(48) Tantayac, titánicas.

(49) Zelay. Véase la nota 4, página 60.

(50) Loretzubac, floridos, de lore, lora. (Véase la nota 18, página 61). 

V. Nere etorrera lur maiterá. José M. de Iparraguirre.

V. 

Nere etorrera lur maiterá. 

Poesía por D. José M. de Iparraguirre.

(dialecto guipuzcoano) 

Nere etorrera lur maiterá. 

Después de diez y ocho largos años de ausencia, Iparraguirre ha vuelto por fin a la madre patria, por la que ha vivido suspirando durante tan prolongado destierro.

Su primer canto al pisar de nuevo la amada tierra euskara, es el que tengo el gusto de dar a conocer en este segundo tomo del Cancionero, ya que el anciano bardo ha tenido la bondad de dedicarme esta su primera inspiración.

Nere etorrera lur maiterá es el entusiasta saludo de uno de sus amantes hijos a la Euscal-erría, y el reflejo de la profunda impresión que ha causado al bardo la vista de las titánicas montañas, los preciosos valles, los blanquísimos pintorescos caseríos, las límpidas fuentes y los claros arroyuelos de la tierra vascongada.

Es a la vez un cariñoso saludo a España, la madre patria, que vuelve a ver después de diez y ocho años el poeta, y considera la mejor tierra del mundo; y es, por último, un elogio a la bella Donostia, cuna de los insignes Oquendos, a esta ciudad, que el bardo encuentra convertida en un pensil de flores, y digna rival por sus encantos de la famosa Venecia. 

Son notables las tres primeras estrofas sobre todo de esta composición, que puede incluirse entre las mejores de Iparraguirre. La primera recuerda la introducción de una Canzone del poeta italiano Angelo Poliziano, que sin duda no es desconocida a nuestro bardo, y que comienza con los siguientes versos: 

"Monti, valli, antri e coli

Plen di fiori, frondi ed erba,

Verdi campagni, ombrosi et folti boschi...," 

y está llena de elevación, revelando que Iparraguirre conserva aún, a pesar de sus años y de sus vicisitudes, fresca su inspiración como en mejores días. 

La segunda es no menos notable por el delicado elogio que hace de San Sebastián, y el sentimiento que muestra por verse obligado a abandonar tan pronto esta ciudad.

La imagen Ceru polit au es muy bella.

Y lo es, sobre todo, la tercera estrofa por el amor y el entusiasmo que muestra el bardo por la Euscal-erría, por la que se siente dispuesto a hacer en todos tiempos el sacrificio de su propia vida.

En la cuarta y última, la más personal si se quiere y más de circunstancias del momento también, el poeta se limita a anunciar una relación de las vicisitudes que los vascongados, y los españoles en general, que marchan a América, soñando encontrar allí un nuevo becerro de oro, pasan en aquellas apartadas regiones, lejos de la madre patria y de cuantos seres les son más queridos.

Iparraguirre, que lo sabe por triste experiencia, viene decidido a emplear su autorizada voz contra esa desatentada propaganda que roba, especialmente a nuestro país, sus más robustos brazos. Mucho puede

hacer en este terreno el bardo guipuzcoano, y se lo agradecerán sin duda el país y los centenares de madres que ven todos los días ausentarse, quizás para no volver más, a tantos pedazos de su corazón. 

He aquí ahora la nueva poesía de Iparraguirre:


Nere etorrera (1) lur (2) maitera (N. E. sin tilde). 

Dedicada a mi distinguido paisano y querido amigo D. José de Manterola. 

Ara (3) nun diran mendi maiteac, 

Ara nun diran zelaiac, (4)

Basarri (5) eder zuri-zuriac, (6) 

Iturri (7) eta ibaiac!: (8)

Hendayan nago choraturican (9) 

Zabal-zabalic (10) beguiac... 

¡Ara España!... ¡lur oberican (11) 

Ez du Europa guciac!


Guero pozic, (12) bai... Donostiara, (13)

Oquendo-arren lurrerá, 

Ceru polit au utzi (14) bearra, (15) 

Nere anayac... (16) ¡au pena!; 

Iru-chulueta (17) maitagarria 

Lore-toquiya (18) zu zerá, 


Veneziaren graci guciac 

Gaur Donostian badirá. 


¡Oh, Euscal-erri eder maitia!

Ará emen zure semia.. 

Bere lurrari muñ eguitera (19) 

Beste gabe etorria: 

Zuregatican emango nuque 

Pozic, bai, nere bicia, 

Beti zuretzat ill (20) arteraño (21)

Gorputz ta anima gucia. 


Agur, bai, agur, Donostiaco

Nere anaya maitiac,

Bilbaotican izango dira 

Aita-zarraren (22) berriac, (23) 

Eta gañera (24) itz neurtuetan (25) 

Garbi (26) ezanez eguiyac, (27) 

Sud-American ser pasatzendan

Jaquin (28) dezaten erriyac. 


José M.a de Iparraguirre. 


San Sebastián, noviembre 1877. 


TRADUCCIÓN CASTELLANA.

Mi regreso al país amado. 

¡He ahí los montes queridos (de la tierra euskara!). ¡He ahí sus verdes campos, sus hermosos blanquísimos caseríos, sus cristalinas fuentes y sus claros arroyos!

Me hallo en Hendaya enloquecido de placer, convertido todo en ojos... (a) 

¡He ahí la España querida!... ¡Tierra mejor no la hay en toda Europa!

Luego, lleno de alegría, (llego) a San Sebastián, cuna de los famosos Oquendos. 

¡Qué pena, hermanos míos, el tener que abandonar (tan pronto) este hermoso Cielo! (b)

(a) Abiertos, muy abiertos los ojos, dice el poeta para expresar así su deseo de volver a ver la tierra natal.

(b) La poesía esta fue escrita por Iparraguirre a los pocos días de su llegada a San Sebastián, y cuando se disponía ya a dejar nuevamente esta ciudad para visitar a Villarreal, su pueblo, y otras localidades del país vascongado. 

Querida Easo, eres vergel de flores, y reúnes hoy en tu seno todas las bellezas de la ciudad de Venecia.

¡Oh, amada tierra Euskara! He aquí tu hijo, (c) llegado de remotas tierras sin otro objeto que el de besarte.

Por ti, daría contento mi vida entera, a ti me consagro en cuerpo y alma hasta que llegue la hora de mi muerte.

Adiós, adiós, San Sebastián. Adiós, hermanos míos. Desde Bilbao habrá noticias del viejo bardo (d) y desde allí prometo escribir una relación verdadera en verso de lo que pasa en Sud-América, para que lo sepan nuestros pueblos.

(c) He aquí tu hijo. El poeta alude con esta frase a la promesa que había hecho al marcharse para América de volver a la amada tierra que abandonaba. 

“Agur nere biotzeco 

Amacho maitea,

Laister etorriconaiz

Consola zailea,” 

decía el bardo guipuzcoano en su sentido (“) Adío Euscal erriarí," y aunque tarde, ha podido exclamar en esta ocasión, lleno de júbilo: 

¡Ará emen zure semea!... 

"He aquí tu hijo, que vuelve sin otro objeto que el de besarte una vez más!"

(d) Iparraguirre ha sido saludado a su regreso por sus antiguos amigos, con el epíteto de el abuelo, y a esto alude con la palabra aita-zarra. 


NOTAS FILOLÓGICAS Y GRAMATICALES. 

(1) Etorrera, venida, del verbo etorri, etortzen, guip., etorri, etorten, vizc., ethorri, ethortzen o ethorten, l., bn., venir, llegar. 

Este verbo se conjuga en su forma regular; nator, ator, etc., haciendo el imperativo ator, atoz, (ethor, en el dial. bn.), betor, atozte, zatozte, betozte.

(2) Lur, guip., lab., bn:, luur, vizc., tierra. 

(3) Ara, he aquí. 

(4) Zelai, guip., vizc., zelhai, lab., bn., llano, llanura.

(5) Baserri, caserío, casería. Esta palabra procede indudablemente de las voces baso (monte, bosque), y erri (pueblo), equivaliendo por tanto a pueblo o vivienda en los bosques.

(6) Zuri-zuriac. Es un sobre-superlativo muy expresivo y peculiar del euskara, y verdaderamente intraducible a lengua alguna. Literalmente equivale a blancos-blancos, o muy blancos.

(7) Iturri, guip., vizc., ithurri, lab., bn., fuente. 

(8) Ibai, guip., lab., ribera.

(9) Choratu, zoratu, enloquecer de admiración, de amor.

(10) Zabal, en los div dial., largo, extendido. En los dial. guip. y bn., con preferencia, abierto.

Respecto a la forma zabal-zabalic téngase por repetida la advertencia de la nota 6.

(11) Oberican. Obe, guip., vizc., hobe, lab., mejor. Comparativo irregular, de ona, bueno, onagoa, mejor.

(12) Poz, poza, guip., vizc., boz, boza, lab., alegría, júbilo, contento.

(13) Donostia. Nombre vascongado de la ciudad de San Sebastián. La etimología de esta palabra, no explicada hasta hoy por nadie que yo sepa, debe ser Done-Sostie, de la voz done que quiere decir Santo, y el nombre Sostie, Sebastián. 

(14) Utzi, uzten, utziten, guip., utsi, utsten, utzten o utziten, lab., utz, utzi, utziten, bn., dejar, abandonar, cesar, etc. Los vizcaínos usan, con igual significación, el verbo ichi, ichiten, itzi, isten.

(15) Bear, bearra, biar, biarra, vizc., behar, ra (beharra), precisión, necesidad.

(16) Anai, anaiya, en los div. dial, hermano.

(17) Iru-chulo. Nombre primitivo de la ciudad de San Sebastián, equivale a tres - agujeros o entradas, que son las que tiene por el mar.

(18) Lore-toquiya. Lugar de flores. - Lore, lora, flor. Según M. Chaho la voz latina flos, floris, ha sido tomada de la euskara lore.

Toki. Toqui, toquia, sitio, lugar. Toki es una variante de tegi, raíz que se ve en la lengua euskara en muchísimas terminaciones: así Lore-toqui, lora-toqui, o lore-tegi, lugar de flores, ara-tegi (o tegui, como se usa generalmente en el dial. guip.), lugar donde se vende carne, etc. 

(19) Muñ-eguin, besar. 

(20) Il, guip., vizc., hil, lab., bn., muerte. - Los dial. vasco-españoles doblan la l cuando le sigue artículo o vocal, los vasco-franceses escriben hila.

(21) Véase la nota 25 de la página 47.

(22) Aita-zarra, lit. padre viejo, abuelo.

(23) Berri, guip., lab., bn., barri, viz, nuevo. - Sustantivo, nueva, noticia.

(24) Gañera, guip., vizc., además; en lab. gainera, sobre, encima.

(25) Itz-neurtuac, hitz-neurtuac o neurthitzak, versos, poesía, de Itz, guip., hitz, lab., bn., palabra, y neurtua, medido, medida.

(26) Garbi, en los div. dial., puro, propio, nato. 

(27) Egui, egi, ac, verdad.

(28) Jaquin, jakin, jakiten, saber.

IV. Chori erresiñula udan da khantari...

IV.

Chori erresiñula udan da khantari...

(canción suletina) 

Chori erresiñula...

Esta preciosa canción suletina, incluida por Mr. Sallaberry en sus Chants populaires du Pays Basque, está llena de delicadeza y de ternura, y es notabilísima por el sentimiento que respira.

Los poetas euskaros se han distinguido siempre por su amor a la naturaleza, y los pájaros, especialmente el dulce ruiseñor, han sido para ellos objeto de especial predilección y de cariño.

Así puede verse en esta bellísima canción anónima, en la que el poeta camina errante tras de un ruiseñor, deseando escuchar su tierna voz, compadeciendo su triste suerte en los crudos días del invierno, y dispuesto a seguirle hasta perder la vida, (bizia gal artino.)

¡Cuán hermoso es el pájaro cuando deja oír su voz en medio del umbroso bosque! ¡Choria zeiñen eijer kantuz oihenian!, como exclama con amorosa pasión el poeta.

Y ¡qué bellas y qué sentidas son las estrofas sexta y octava de esta composición, en las que el poeta al escuchar los tristes lamentos del cantor de las selvas, le manda callar, le suplica el silencio, pues ni ha de 

obtener provecho alguno de apenarle con sus querellas, ni puede tener placer en matarle con sus lastimeros cantos!

Chori erresiñula... por la pasión y la sencilla ternura que en ella dominan, será leída, no lo dudo, con gran placer, con tierna emoción, por los lectores del Cancionero, que encontrarán en el apéndice que va al final del tomo la música de esta lindísima composición.

Chori erresiñula udan da khantari, (a)

(a) Tanto esta bellísima canción como la preciosa romanza correspondiente, cuya transcripción para canto y piano reproduzco en el Apéndice de música de este tomo, forman parte de la selecta colección de Chants populaires de M. Sallaberry, que puede adquirirse en Francia, franco de porte, remitiendo a su autor, (Mauleon - Bajos Pirineos), su importe de doce pesetas, y trece para España.

Chori (1) erresiñula (2) udan (3) da khantari

Zeren (4) ordian (5) beitu (6) kampuan (7) janhari; (8)

Negian (9) ezt'ageri, (10) balimban (11) ezta eri:

Udan jin (12) baledi,

Konsola (13) nainte ni.


Chori erresiñula ororen (14) gehien, (15)

Bestek beno (16) hobeki (17) har'k beitü (18) khantatzen;


Harek dü inganatzen mündia bai trompatzen; (19)

Bera eztüt ikhusten,

Bai botza (20) entzüten. (21)


Botz haren entzün nahiz (22) herratürik nago;

Ni hari hüllant eta hura hürrünago; (23)

Jarraiki (24) ninkirio bizia gal artino; (25) 

Aspaldi (26) handian.

Desir hori nian. 


Choria zuñen eijer (27) khantuz oihenian! (28)

Nihaurek entzün dizüt igaran (29) gaüan (30)

Eia! (31) guazen, maitia, bibiak (32) ikhustera:

Entzüten badüzü,

Charmatüren (33) zütü.


= Amak ützi nündizün bedats (34) azkenian;

Geroztik nabilazü hegalez (35) airian,

Gaiak (36) urthuki nündizün sasiño (37) batetara,

Han züzün chedera, (38)

Oi! ene malürra! (39)


= Choria, zaude ichilic, ez egin khantürik;

Choria, zaude ichilic, ez egin khanturik; (N. E. Las ü serán u)

Eztuzu profeiturik (40) ni hola phenaturik,

Ez eta plazerik (41)

Ni thumban sarthurik.


= Bortiak churi dira elhur dienian,

Sasiak ere ulhun (42) osto (43) dienian,

Ala ni malerusa (44) zeren han sarthu nintzan? 

Iun (45) banintz aitzina (46)

Ezkapatzen nintzan.


= Choria, zaude ichilic, ez egin nigarrik; (47)

Zer profeitu dukezu hola aflijiturik?

Nic eramanen zutut chedera lachaturik, (48)

Ohiko bortutik,

Ororen (49) gañetik.

TRADUCCIÓN CASTELLANA.


El ruiseñor canta en verano... 


El ruiseñor canta en verano, porque entonces encuentra alimento en el campo. En el (o durante el) invierno no parece, ¡quiera Dios que no esté enfermo!

Si al menos volviera (en) el (próximo) estío, yo me consolaría!

El ruiseñor es el primero entre todos los pájaros: canta mejor que todos los demás; él seduce y encanta al mundo, (con sus melodías.)

No le veo al mismo, pero escucho su voz.

Por escuchar su voz ando errante; cuanto más me aproximo a él, más se aleja; yo le seguiré hasta perder la vida; (pues) desde hace largo tiempo tengo (o abrigo) ese deseo.

¡Cuán hermoso es el pájaro cuando canta! 

Yo mismo lo he escuchado durante la pasada noche.

Ea, amada mía, vamos los dos a ver (lo.) Si lo oyes (cantar) ha de encantarte.

= Mi madre me abandonó al terminar la primavera; desde entonces ando con mis alas (o vuelo) por los espacios. La (oscuridad de la) noche me arrojó (o me hizo caer) en un pequeño zarzal. En él estaba el lazo, (causa) de mi desgracia!

= Pájaro, calla (por Dios), y no cantes. Pájaro, permanece en silencio, y no cantes. Ningún provecho has de sacar de apenarme así (con tus querellas), ni has de encontrar placer en causarme la muerte (con ellas.)

= Las montañas se muestran blancas cuando están nevadas, sombríos los breñales cuando se llenan de hoja; ¡ah, desgraciado de mí! ¿por qué entré yo allí? (en el zarzal.) Si me hubiera marchado antes hubiera escapado, (a tantas desventuras.)

= Pájaro, calla (por Dios), y no llores. ¿Qué provecho tienes con afligirte así?

Yo te llevaré (después de) soltado tu lazo, por la misma montaña, por encima de todo y de todos. 


NOTAS FILOLÓGICAS Y GRAMATICALES.

(1) Chori, en los diversos dialectos, pájaro. De esta voz se ha formado la palabra compuesta chori-buru, para indicar a las personas ligeras, o que tienen la cabeza a pájaros, como se dice en castellano. (N. E. cabeza de chorlito)

(2) Erresiñula, lab., bn., sulet., ruiseñor. Larramendi emplea únicamente la voz errechinoleta para indicar el ave cantor de las selvas.

(3) Uda, en los div. dial. estío, verano. De la misma palabra se han formado las voces uda-berri, (guip.) uda-barri, (vizc.), uda-haste, (lab.), primavera: uda-azkena, guip., vizc., lab., otoño.

(4) Zeren, ceren, es un genitivo del singular de zer, cer, qué cosa. En vizc. suele hallarse también zerren.

(5) Ordian, ordean, sul., bn., orduan, orduban, guip., vizc., lab., entonces.

(6) Beitu. Equivale a nuestro badu, compuesto de la partícula afirmativa ba, bai, que suele a menudo anteponerse a las terminaciones auxiliares así como también a los verbos regulares, y el du tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo izan, haber o tener.

(7) Kampuan, kampoan, campoan, fuera, en el campo.

(8) Janhari, sulet., lab., bn., janari, guip., vizc., alimento. de jan-ari.

(9) Negian, neguan, en el invierno.

(10) Ezta-agueri. - Aguertu, agertu, parecer, aparecer, etc., derivado de age, apariencia, traza, y artu, tomar.

(11) Balimba, l., bn., es interjección que expresa un deseo ardiente. La frase balimbam esta eri, equivale en mi concepto a la guip. baldin ez bada eri! ¡Si al menos no estuviera enfermo!

(12) Jin, jiten, sulet., bn., venir.

(13) Konsolatu, bozcariotu, pozcariotu, pozquidatu, consolarse.

(14) Oro, todo, cada uno.

(15) Geihen, geyen, lab., gehien, sulet., bn., geyen, gueyen, guip., geijeen, vizc., (el) más, mejor.

(16) Beno, sul., bn., baino, lab., bn., vizc., baño, guip., vizc., que.

(17) Hobeki, sulet., lab., bn., obeki, obeto, guip., vizc., mejor.

(18) Aar'k beitu. - Harc o harek baitu (o baidu)...

(19) Trompatu, trompatzen, engañar.

(20) Botza, voz. El P. Larramendi pretende que tanto la palabra latina vox, vocis, como la castellana voz proceden de la euskara boz, boza, cuya raíz dice ser aboaz, que significa con la boca, y es la que forma 

la voz propiamente a diferencia de los demás sonidos.

(21) Entzun, entzuten, sulet., bn., enzun, enzuten, guip., vizc., lab., escuchar, oír. Según Mr. Van-Eys de eraso-enzun.

(22) Nahi, sulet., lab., bn., nai, guip., vizc., voluntad.

(23) Hurrun, sulet. bn., lab., urrun, urriñ, vizc.,. Urruti, guip., lejos. Hurrunago, más lejos.

(24) Jarraik, jarraiki, jarraitzen., sulet., bn., lab., garreitu, jarbeiki, bn., jarraitu, jarraitzen, guip., vizc., seguir.

(25) Artino, sulet., artio, lab., bn., arteino, lab., arteraño, guip., vizc., (de arte-ra-ño, hasta tanto, entretanto) – hasta ...

(26) Aspaldi, en los div. dial., hace mucho tiempo.

(27) Eijer, eder, hermoso.

(28) Oihenian, equivale a oidenian o aridanian. Ohi, sulet., bn., lab., oi, guip., vizc., expresa la idea de comúnmente, habitualmente.

Hari, ari, haritzen, es asimismo un nombre verbal que acompaña las terminaciones del verbo izan, que significa entonces trabajar o estar ocupado en...

(29) Igaran, igaraiten, sulet., bn., iragan, iragaiten, lab., bn., igaro, igarotzen, guip., irago, iragoiten, vizc., pasar.

(30) Gau, noche.

(31) Eia! es una interjección.

(32) Bibiak, palabra compuesta de bi-biak, los dos.

(33) charmatu, charmatzen, encantar, admirar, producir un efecto extraordinario sobre alguna persona, hechizar.

Mr. Chaho opina, (y me permito simplemente dudarlo), que tanto este verbo, como las palabras charma, charmagarri, (encanto, encantadora), charmu, charmuac, hechizos, proceden de las latinas carmen, poesía, carminare, versificar, "porque el arte de producir los encantamientos, consiste sobre todo en cantar versos o recitar palabras mágicas."

(34) Bedats, sulet. - Según Oihenart, en sus correcciones al Diccionario manuscrito de Pouvreau, bedax, primavera.

(35) Hegala, egala, egaá, egoá, ala. 

(36) Gaia, gaua, la noche.

(37) Sasiño. Es un diminutivo de sasi, zarzal, breña. 

Empléase también como sinónima de la palabra sasi, la voz lab. zapar.

(38) Chedera, sulet., bn., lazo para coger pájaros.

(39) Malur, malura, pal. puramente euskara, que significa infelicidad, desdicha, mala ventura, etc. (N. E. Francés malheur, mal-heur)

(40) Profeitura, sul., lab., bn., provecho. para expresar la misma idea existen además en la lengua euskara las voces prochua, progoisoa y etontza.

(41) Plazera. Placer. Además de esta palabra, tomada indudablemente del castellano, existen las propias poza, atseguiña y gozaldia, peculiares del euskara. (N. E. gozaldia : gozo, goig, lat. gaudio, gaudere)

(42) Ulhun o illun, guip., vizc., ilhun, lab., bn., oscuro, sombrío, quizá de la etimología il-gune, (une) momento muerto.

(43) Osto, sulet., bn., lab. guip., hosto, bn., hoja.

(44) Malerus, malerusa, malurus, malurusa. Infeliz, desdichado, 

desgraciado. (N. E. Francés: mal heureux, mal heureuse &c.)

(45) Iun. Es el verbo juan, juaiten, joan, joaten, ir.

(46) Aitzin, sulet., lab., ainzin, bn., antes.

(47) Nigar, sulet., bn., lab., negar, guip., vizc., lágrima, lloro.

(48) Lachaturik, equivale a lasaiturik, del verbo lasaitu, aflojar. (N. E. Francés: las : flojo, cansado. Latín lassus)

(49) Oro, en los div. dial., todo.


Chori erresiñula udan da khantari...