miércoles, 25 de enero de 2023

CARTA CXV. Noticia de las parroquias, conventos, hospitales y cofradías de la ciudad de Lérida y sus inmediaciones.

CARTA CXV. 

Noticia de las parroquias, conventos, hospitales y cofradías de la ciudad de Lérida y sus inmediaciones. 

Mi querido hermano: Las parroquias de esta ciudad conservan pocas antiguallas, a excepción de las paredes, y aun esas no pasan del siglo XII, que es cuando comenzaron a reedificarse. No sé si he dicho alguna vez que hasta el siglo XVI no hubo en Lérida otra iglesia bautismal que la catedral, en la cual únicamente podían celebrarse las bodas, para obligar con ello a los feligreses a acudir a la matriz, a lo menos en estos actos, ya que la asistencia ordinaria les era tan incómoda por su localidad. En tiempo del Obispo Don Francisco Virgilio en 1602 se puso pila de bautismo en la parroquia de San Juan, y es la única que hoy la disfruta. Sin embargo, desde los días de la conquista suenan las actuales parroquias con nombre de tales. Y aun suenan algunas que hoy no existen. Tal es la de San Martín pegada a los muros a la parte del poniente, unida después a la de San Andrés, y de quien sólo se conservan algunas paredes. Esta es la parroquia de la antigua universidad, en que se celebraron tantos congresos respetables. Item, la de San Salvador, a donde pasó la cofradía de Santa María del Orta, cuando esta última se dio a los PP. Agustinos en 1327. Otra había también de San Gil, de la cual era feligrés G. Botet, jurisconsulto, arruinada en las guerras del Príncipe Carlos de Viana hacia el 1461. Menos indicios quedan de la parroquia de San Vicente, que existía en el año 1197, como se ve en una escritura de venta de una casa sita en la dicha parroquia, de cuyas confrontaciones una era in via publica qua itur apud Garden. Este documento está en el archivo de la obra de la iglesia de San Juan. También vi una memoria de la parroquia de Sent Pau en el año 1260, aunque ahora no puedo asegurar en qué instrumento, ni tampoco dar seña alguna de su situación: sólo sé que sonaba cerca de lo que llamaban Mercadal, que entiendo sea fuera de la ciudad. De las existentes la principal es la de San Juan, llamada ya desde la conquista Sancti Johannis de Platea (a: Ap. núm. XXXII.). Dice el vulgo que también es justo oírle alguna vez) que aquí fue el sepulcro de Herodías, muerta en esta ciudad bailando sobre el hielo que cubría el Segre. Dícelo el Cronicón de Dextro ad ann. Christi 34. Su edificio es todo de principios del siglo XIII y con pocos remiendos posteriores. Hay memoria de la consagración de este templo en 1372 en una inscripción lemosina de aquel tiempo, grabada en una tabla de jaspe que anda suelta en su archivo, y dice así: En lan de nostre Seyor M.CCC.LXXII. frare Ramon de Colum de la orde dels frares Menos, per la gracia de Deu Bisbe de Terenisa (f. Tremecén) sagrá aquesta esglesia lo tercer dimecres apres aparici (la epifanía), é eren aquel an obres en P. Emerich girugich, en Brg. Fyllol, specier. Otras inscripciones sepulcrales hay puestas en las paredes de poco interés. Mayor es el que sacó el público de esta ciudad con la lectura de teología, o como entiendo de Biblia, que servían en esta iglesia los PP. de San Francisco desde el siglo XIV y hasta todo el siglo XV. Llamábase la lliço del alba, o por la hora o por otro motivo. Vi en esta iglesia tres altarcitos de buen gusto, sin duda del siglo XVI, que son el de San Bartolomé, el de San Blas y el del nacimiento o adoración de Reyes, donde hay un lienzo del estilo de Alberto Durero, a lo que me pareció. Item: un trozo de espina del Señor. Su archivo reciente nada ofrece a la literatura ni a la historia. Lo mismo digo del de la parroquia de San Lorenzo: iglesia de tres naves y la principal sin disputa del siglo XII. El altar mayor de madera y talla del XV. Algo anteriores son otros dos entallados en piedra. Las naves colaterales son del siglo XIV. Algo más provechoso me fue el archivo de la parroquia de Santa María Magdalena, conocida ya por tal en 1168, cuya iglesia no contiene cosa notable sino es el altar mayor de piedra lleno de relieves historiados alusivos a la vida de su titular. Allí se ve el barco con los tres hermanos navegando de la Palestina a Francia, tradición que no es extraño cundiese aquí en el siglo XV, que es la época de la construcción del altar. Otros hay de madera del siglo XVI de buen gusto. En el archivo, pues, hallé noticia de la antigua cofradía de labradores, titulada de S. Sperit, de quien ya se hallan estatutos hechos en 1363, y cuyos mayorales debían ser convocados y tenían voto en el consejo general. Estaba agregada a la orden del S. Spiritu, y mantenía una cama en el hospital de este nombre en esta ciudad. Hoy se llama Archicofradía. Otras curiosidades vi en aquel archivo. Tales son dos libros corales: leccionario y antifonario. El primero lo es sólo de tempore, manuscrito en el siglo XIII. Trae las homilías de los Padres a la larga, y entre las lecciones de Navidad pone la de San Agustín con los versos muy sabidos de la Sibila. El segundo contiene los oficios propios de los Santos anteriores al siglo XIII. Y ya que he mentado el hospital de S. Sperit no quiero dejar en el tintero la noticia que me vino a mano en los Manuales de consejos de esta ciudad, en que a 17 de mayo de 1420, escribiendo el consejo al Arzobispo de Tarragona hablando de este hospital para recoger pobres y expósitos, le dicen que era fundat per los Peres axi vulgarment apellats … de la prosapia dels quals vos derivats. Era gobernado por un Prior de la misma orden. Además de este hospital suenan en varias escrituras el de Pedro Moliner, el de Santa Magdalena, el de San Lázaro, el de la Trinidad, el de San Martín, y otros pequeños, que se reunieron después al general, fundado en 1454, como consta por una lápida que hay en la entrada de él, y dice así:

Any M.CCCC.LIIII. à XIII. de abril se comensà la obra de aquest spital, en lo qual posarem la primera pedra los honorables en Luis de Monsuar, è Bnt. Gralla, ciutadans pahers, è Micer Manuel de Monsuar, Degà, è Micer Garcia de Valterra, canonges per lo honorable Capitol de la Seu de Leyda. 

Consérvase todavía en buen estado aquel edificio, que es gracioso y sencillo, cuanto no era de esperar en el gusto de aquel tiempo. 

Sábese que el arquitecto se llamaba Andrés Pi, a quien admitió el Capítulo por maestro de obras de la catedral en 1457, con condición que no dejase la obra que tenía comenzada del hospital. Entiendo que su conclusión no se verificó hasta principios del siglo XVI, y pontificado de Don Jaime Conchillos, cuyas armas se ven en varias partes de aquel edificio; y acaso esto será causa de la sencillez y poca hojarasca de su estructura gótica. En el palio se construyó en 1802 una fuente, a expensas del actual señor Obispo Don Gerónimo María de Torres, que asiste perennemente al alivio de los enfermos, y atiende al buen régimen de la casa en que sirven las hermanas llamadas de la caridad. De los monasterios antiguos y ya no existentes en esta ciudad el más célebre es el de canónigos reglares de San Agustín, conocido con el nombre de San Rufo, por ser los que lo fundaron individuos de la casa de este nombre en la Provenza. Por ser Conde de aquella provincia Ramón Berenguer, Conde de Barcelona, y sumamente afecto a aquella ilustre casa, los heredó aquí luego que conquistó la ciudad, dándoles terreno donde fundar, a media hora de distancia de ella, hacia el Norte. Fue su primer Prior el maestro Guillermo, el cual, y sus sucesores, prestaban obediencia canónica al Obispo de Lérida; y con esta condición el Obispo Guillermo Pérez y su Capítulo les concedieron en 1155 licencia de edificar una iglesia nueva, derribada la vieja, y de tener cementerio propio para los monjes o canónigos y sus comensales. Diez y nueve años después, como se aumentase mucho la devoción a esta casa, y muchos legos, y aun mujeres, se ofreciesen a Dios en canónigos, les fue prohibido la recepción de las oblaciones de los difuntos canónigos, restringiéndolas a solas las de aquellos que equitando vel pedibus ambulando ad monasterium se transtulerint. Esta resolución fue del Arzobispo de Tarragona Don Guillermo Torroja, Legado del Papa, el cual, como juez árbitro, sentenció igualmente sobre el derecho general de otros funerales, y sobre los diezmos que le disputaba la iglesia de Lérida. Era ya entonces segundo Prior Gaufredo. Por este tiempo ya se hallaba esta casa sujeta a la de San Rufo de Aviñón, y era una de sus obedientias, como decían. El Rey Don Pedro II les dio en 1202, VI. idus augusti, su palacio real, quod est in Zuda Illerdae; y el año siguiente, a 4 de noviembre, lo cedieron al Obispo Gombaldo, el cual les dio en cambio ciertas tierras, y facultad de construir iglesia in almunia vestra de Alcono. Por ahora no me consta el remate que tuvo esta casa, ni a quién pasaron sus posesiones. El de los Templarios en Garden, montañuela vecina a esta ciudad, duró de los tiempos de la conquista hasta su extinción en 1312. Quedan de él la iglesia y dormitorio, bien conservados, pero reducidos a almacenes de artillería. Pasó a ser encomienda de San Juan de Jerusalén, que obtenía a principios del siglo XVI uno de la casa antigua de Requesens. El vulgo cree que tuvieron otro convento en el edificio más alto del castillo, llamado la Zuda. Cosa de que no he hallado memoria, ni es regular que así, en tan poco distrito, y en una misma ciudad, tuviesen dos conventos, estando, como estaban, tan bien dotados y pagados en el de Garden. Los vestigios de iglesia y claustro que quedan en la Zuda son sin duda la primitiva casa y canónica Illerdense desde mitad del siglo XII, hasta que se construyeron iglesia y claustros en la parte más baja, donde ahora se ven. Menos infundada es la especie de haber tenido esta orden otra casa o priorato en la partida llamada de las Pardinas bajas, donde hoy posee una huerta, con su casa, el gran Prior de Cataluña, y donde me aseguran algunos testigos oculares haberse hallado algunos sepulcros. Mas yo no he hallado memoria de esto. Los demás conventos de religiosos, fundados todos durante el siglo XIII y principios del XIV, tenían su situación fuera de los muros de esta ciudad. Y con la continuación de guerras fueron sucesivamente destruidos y arruinados, e introducidos en la ciudad, donde ahora están. Las dos épocas mas notables de estas calamidades son los sitios que sufrió esta ciudad en tiempo de las turbaciones de Cataluña contra Don Juan el II, por causa de su hijo Don Carlos, y el de las guerras con Francia en tiempo de Felipe IV. Con estas ocasiones, y otras parciales, perdieron estas casas todos los monumentos de la historia que en ellas debía haber; y así es poquísimo lo que en ellas ha medrado mi trabajo. Del de los PP. Trinitarios hay memoria en el Libro verde de esta catedral (fol. 348) del año 1204, en que por el mes de enero el Obispo Gombaldo y su Capítulo cedieron domui Sanctae Trinitatis et captivorum et fratri Johanni, que se llama Ministro de la casa, las décimas y primicias de Aitona, que les había dado P. de Bellvis en 1201, junto con un hospital que él había fundado, donde está el convento, reservándose el Obispo la cuarta parte funeral de los que se enterrasen en él, pudiendo los religiosos reservarse alguna alhaja que les fuese cedida, como cáliz o cruz. Hoy día está pobrísimo en todo aquel monasterio, y es el único que conserva su antigua situación a la otra parte del Segre. En los despojos que han podido salvar los religiosos del Carmen hay algunos libros viejos: entre ellos vi una edición española del siglo XV, no conocida. Es un volumen fol. como de doscientas fojas, sin foliatura, cuyo contenido y demás circunstancias explica el epígrafe final siguiente: Expliciunt sancti hac preclarissimi doctoris Thome de Aquino sacri Predicatorum ordinis omnia artium opuscula diligenti castigatione correcta atque in singulis capitulis ac paragraphis intentione Sancti Doctoris prenotata per fratrem Sebastianum de Orta eiusdem ordinis observantiae regularis: Salmantice impressa anno Dominice Nativitatis MCCCCXC. Del convento de PP. Agustinos ya dije en el Episcopologio cómo fue fundado en 1327, siendo su provincial el célebre Fr. Bernardo Oliver, después Obispo de Tortosa. Dióseles al pronto la iglesia de Santa María de la Orta, donde había una insigne cofradía, a quien se le dio por entonces la iglesia de San Salvador; y después, a fines del siglo XV, subió a la catedral. En esta antigua cofradía se alistó el Rey D. Jaime II, como dice el mismo en un privilegio de 1310, concediendo al crida, o pregonero de ella, cuius nos confratres sumus, que estuviese exento ab hoste, exercitu, etc. En un inventario de ella de 1410 hallé item dues bacines de acaptar la huna de coure, et laltra de fust, pintada. Noto esto por si la fuente que dije guardada entre las alhajas de San Valero es algo de cofradía y de los tiempos bajos, como ya lo indiqué allí. A una hora río abajo de esta ciudad hay un santuario de mucha devoción y concurso de toda Cataluña y Aragón, llamado de nuestra Señora de Bucenich, construido en el término de una aldea, ya arruinada, dicha de Rufea. Hay ya memoria de él en el año 1300, en que N. Buzenich, Valenciano, fundó un beneficio para conservación y culto de esta ermita. Confieso que no me acuerdo de dónde se tomó esta noticia; pero es cierto que es de lugar y documento seguro, cuya localidad no apunté. Acaso el fundador era descendiente de alguno de los que se hallaron en la conquista de Valencia, heredado en esta partida, donde es tradición que se halló la imagen de nuestra Señora, que no tiene visos de grande antigüedad. Creció la devoción, y en 1485 la consagró el Obispo auxiliar del Cardenal Obispo de Lérida D. Luis Juan del Milá, como se ve allí mismo en una piedra suelta, que copiaré: A XXI del mes de setembre dia de Sent Matheu Apostol del any MCCCCLXXXV (debe ser año 1495, pues el Obispo Trilles se consagró en Gerona en 1491) ffonch consagrada la present sglesia de la Verge Maria de Buzenich per lo reverent senyor Bisbe Fra Vicent Trilles, Bisbe Geropol. esent obres de dita sglesia los honorables Mosen Lois Ventosa, capellà del Compte, è Mosen Anthoni Sopeira, pabordre hi rector de Sent Lorenç, hi present Nicolau … mercader, hi Johan … de Ruffea ... Andreu ... Yo no sé cuál será la virtud de una chinita que aplican a los ojos de los ciegos, y otros afligidos en ellos, que acuden allí implorando la mediación de nuestra Señora. Pero sé que es preciosa la cajita de boj en que se guarda, adornada con relieves de gladiatores (gladiadores) desnudos, y otras figuras labradas con primor e inteligencia: la cubierta adornada con arabescos graciosos, y por remate, en su cúspide una Cleopatra desnuda, recostada en la aptitud de los áspides. Es sin disputa de algún buen escultor del siglo XVI, y Español, a lo menos trabajada en España, y para Español, como lo indican los dos bustitos de relieve de Carlos V y Felipe II, que están en lo interior de la cubierta: monumentos de bellas artes, aun en rincones.

Dios te guarde, etc.

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